CONOCIENDO A LAS ASPIRANTES
Reina de la Nieve 2026: ¿quién es la candidata con el número 10?
Natalia Oyarzo, que lleva el número 10 como candidata a Reina de la Nieve, señala que presentarse como aspirante a la corona respondió a un impulso propio: “Después de muchos años disfrutando desde el público, este año sentí que quería vivir la festividad siendo parte de ella”, sonríe.
“Desde que tengo memoria, siempre disfruté de la Fiesta de la Nieve en familia”, cuenta, y, si bien dice que algunas cosas cambiaron a través del tiempo, afirma que aún en la actualidad suele concurrir con familiares a ver las distintas actividades. “Ellos saben que me gusta mucho y me acompañan”, apunta.
De pequeña, con un muñeco de nieve.
“Me siento muy afortunada de contar con una familia que me acompaña y me impulsa en cada etapa de mi vida”, manifiesta, en referencia a sus padres, Tamara y Juan Andrés (“Me enseñaron el valor del esfuerzo, el respeto y la importancia de salir adelante”, sostiene); su hermana y su hermano, Andrea y Juan; además de sus abuelas, tíos, primos e incluso un gato (Woody) al que considera “un integrante más de la familia”.
Divirtiéndose en la nieve en familia.
“Están todos muy contentos y entusiasmados”, comenta, al referirse a la reacción de los seres queridos ante su candidatura. “Cuando les conté, recibí muchísimo apoyo, tanto de mi familia como de mis amigos y conocidos. Incluso varios dijeron que les hacía mucha ilusión, porque soy muy ‘nyc’, nacida y criada en Bariloche, y sienten que represento a alguien de acá, que ama profundamente esta ciudad. Escuchar eso me llenó de orgullo y me hizo sentir muy acompañada en este camino”, expresa la joven, que nació el 6 de octubre de 2002.
Su primer viaje sola fue a Córdoba. Ella dice: "Más allá del destino, fue un viaje hacia mí misma, la primera vez que me animé a salir de mi zona de confort y entendí que podía quererme y aceptarme tal como soy".
Sobre sus recuerdos acerca de elecciones a Reina de la Nieve anteriores, resalta “la emoción que se vivía en cada caso”, y suma: “Veía todo como algo muy lejano; nunca imaginé que algún día iba a estar de este lado”.
En cuanto a aquellos que opinan que se trata de un certamen que cosifica a la mujer, reflexiona: “Siento que actualmente el rol de una representante va mucho más allá de la apariencia. También implica transmitir un mensaje, involucrarse con la comunidad y ser una embajadora de la ciudad. Por eso decidí presentarme. Para mí, esta experiencia tiene que ver con crecer, aprender y representar con orgullo el lugar donde nací y me crie”.
Jugando al fútbol.
A Natalia le gusta jugar al fútbol. “Además de ser un deporte que disfruto, me enseñó el valor del trabajo en equipo, el compromiso y la constancia”, asevera, para luego añadir: “También me agrada caminar, especialmente por los paisajes de Bariloche; es un momento que aprovecho para despejar la mente y conectar con la naturaleza”.
Con su madre: "Mi gran pilar", la define.
—¿Cómo te definís?
—Me considero una persona sencilla, perseverante, muy sensible y orgullosa de mis raíces. Soy alguien que disfruta de las cosas simples, que valora mucho a su familia y que siempre intenta dar lo mejor de sí. Me gusta crecer, aprender y animarme a nuevos desafíos, aunque eso implique salir de mi zona de confort.
—¿Admirás a alguna mujer en particular?
—A mi mamá, por su fortaleza y porque siempre me enseñó con el ejemplo. También admiro a muchas mujeres que conocí a través de mis trabajos y del deporte, quienes, con su calidez, su forma de acompañar y su manera de ver la vida, me inspiran mucho. Destaco a las mujeres que, desde la sencillez, dejan una huella en los demás con sus valores, su dedicación y su capacidad para salir adelante.