Promesa de abuela: caminó sobre hielo y nieve para hacer albóndigas
El actual temporal de nieve y frío extremo paralizó a gran parte de San Carlos de Bariloche, pero no pudo detener la determinación de una abuela. Mientras la mayoría de los residentes optó por refugiarse en sus hogares debido a las peligrosas condiciones de las calles, una vecina del Alto se convirtió en la protagonista de una conmovedora historia de afecto familiar que desafió las inclemencias climáticas.
La mujer, que reside en las inmediaciones de las calles Beschtedt y La Paz, les había prometido a sus nietos un almuerzo especial de albóndigas caseras para este domingo. Al ver que el transporte y la circulación vehicular se encontraban severamente afectados por la acumulación de nieve y hielo, evaluó que la alternativa más segura y viable era emprender el trayecto a pie.
Durante su larga travesía hacia el fondo del barrio El Frutillar, la vecina fue registrando el panorama urbano y compartiendo postales con El Cordillerano.
Ya casi llegando y sobre calle Prayel, se cruzó con Matías, docente de la Escuela Antú Ruca, que llevaba a sus hijitos hasta la parte alta, para luego dejarlos deslizarse en trineo. Una postal netamente barilochense, que lleva a rememorar otros tiempos donde chicos y grandes, disfrutaban de las grandes nevadas en la ciudad.