HISTORIA DE AMOR
Cómo se conocieron Jorge Messi y Celia Cuccittini antes de convertirse en los padres de Lionel
El 17 de junio de 1978, mientras la Argentina vivía intensamente el Mundial de fútbol, Jorge Messi y Celia Cuccittini se casaron en la iglesia Corazón de María. Ninguno podía imaginar entonces que aquel deporte terminaría transformando la vida de su familia y que uno de sus futuros hijos se convertiría en una figura mundial.
La historia había comenzado varios años antes en Las Heras, un barrio de trabajadores de Rosario. Los dos eran vecinos, sus familias se conocían y compartían una vida cotidiana alejada de cualquier exposición. Durante la adolescencia surgió entre ellos un romance que fue creciendo lentamente hasta impulsarlos a formar su propio hogar.
Los primeros años de matrimonio estuvieron marcados por largas jornadas laborales y una economía sostenida con esfuerzo. Jorge Messi trabajaba como supervisor en una fábrica metalúrgica, mientras Celia Cuccittini repartía su tiempo entre un taller de bobinas magnéticas y diferentes tareas de limpieza. Ambos contribuían para cubrir las necesidades de una familia que no tardaría en agrandarse.
Rodrigo, el primer hijo, nació en febrero de 1980 y dos años más tarde llegó Matías. Lionel fue el tercero, el 24 de junio de 1987, y María Sol completó la familia en 1993. Por entonces, la rutina giraba alrededor de la crianza y el trabajo, sin indicios de la dimensión que alcanzaría la carrera deportiva de uno de los chicos.
El talento de Lionel en las divisiones infantiles de Newell's Old Boys modificó progresivamente los planes familiares. Cuando aparecieron las dificultades de salud que podían limitar su crecimiento, Jorge Messi y Celia Cuccittini buscaron alternativas para sostener su desarrollo. La oportunidad decisiva surgió en 2000, cuando el FC Barcelona mostró interés y abrió la posibilidad de una mudanza a España.
La adaptación europea no resultó sencilla para todos. Los hermanos mayores extrañaban Rosario y María Sol tenía dificultades para sentirse cómoda en la escuela. Ante esa situación, sus padres tomaron una determinación dolorosa: ella regresó a la Argentina con tres de sus hijos, mientras él permaneció en Barcelona acompañando a Lionel, que apenas tenía 13 años.
La distancia física no quebró el proyecto que habían construido desde la adolescencia. Jorge Messi y Celia Cuccittini atravesaron años de incertidumbre, problemas económicos y separaciones obligadas por las necesidades de sus hijos. Aquel romance nacido entre vecinos de Las Heras terminó convirtiéndose en el sostén de una familia que permaneció unida frente a la fama y en uno de los pilares fundamentales de la historia de Lionel Messi.