Bariloche celebró a Nuestra Señora de las Nieves con un mensaje de fe, solidaridad y humanidad
La diócesis de San Carlos de Bariloche celebró este miércoles 5 de agosto la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de la jurisdicción eclesiástica, con dos celebraciones religiosas que tuvieron como escenarios el cerro Catedral y la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi.
Las misas fueron presididas por el obispo Juan Carlos Ares. La primera se realizó en la confitería del Cable Carril, en el cerro Catedral, con la participación de trabajadores y empleados de Alta Patagonia, esquiadores, instructores, integrantes del servicio de rescate de montaña, representantes de las fuerzas militares y público en general.
Por la noche, la celebración se trasladó a la Catedral del centro de la ciudad, donde la comunidad volvió a reunirse para homenajear a la patrona de Bariloche, que también es reconocida como patrona de la Escuela Militar de Montaña del Ejército Argentino y del montañés.
Durante su homilía, monseñor Ares recordó que la celebración coincidió con el 33° aniversario de la creación de la diócesis y destacó como un signo especial la reciente llegada de nieve a la región, además del anuncio del próximo viaje apostólico del papa León XIV.
Al reflexionar sobre el Evangelio de las bodas de Caná, el obispo planteó tres actitudes de la Virgen María como guía para la vida cristiana: contemplar, interceder y confiar.
En primer lugar, destacó la capacidad de María para reconocer las necesidades de los demás y descubrir la presencia de Dios en la creación. En ese sentido, invitó a mirar la naturaleza "no como turistas", sino desde una perspectiva de compromiso y responsabilidad, llamando a cuidar la casa común.
Luego se refirió a la intercesión de la Virgen, señalando que esa actitud debe convertirse en acciones concretas de ayuda y solidaridad. "Al cielo, pero también a los demás", expresó al referirse a la necesidad de acompañar especialmente a quienes atraviesan dificultades.
Como tercer eje, Ares resaltó la confianza de María expresada en las palabras del Evangelio: "Hagan todo lo que Él les diga". A partir de esa frase, invitó a vivir una fe comprometida con las obras de caridad y el servicio hacia los demás.
El llamado a "permanecer profundamente humanos"
En el cierre de su mensaje, el obispo retomó una expresión de la primera encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas, para referirse a los cambios que atraviesa el mundo actual.
Frente al avance tecnológico, la inteligencia artificial, las transformaciones sociales y el cambio climático, Ares afirmó que "tenemos que permanecer profundamente humanos".
El obispo sostuvo que esa humanidad se construye a partir de las mismas enseñanzas que transmite María: contemplar, interceder, confiar y acompañarse mutuamente desde la caridad.
Finalmente, pidió la intercesión de Nuestra Señora de las Nieves para que la comunidad pueda cuidar la creación, fortalecer los vínculos y hacer crecer "la calidad humana que cada uno de nosotros tiene".