PROTESTAS
Los gremios docentes de la CGT organizan un plan de lucha por la crisis educativa
En un contexto marcado por la crisis económica y social que atraviesa el país, los gremios docentes que forman parte de la Confederación General del Trabajo (CGT) han decidido alzar su voz a través de un plan de lucha que busca poner en primer plano la crítica situación del sistema educativo en Argentina.
Esta movilización, anunciada el lunes pasado durante una conferencia sucedida en Azopardo 802, no sólo denuncia el bajo salario que perciben los docentes, sino también la falta de políticas efectivas y la escasa inversión gubernamental en educación.
Sergio Romero, secretario de Políticas Educativas de la CGT, fue uno de los más enfáticos en señalar la "profunda crisis" por la que está pasando actualmente el sistema educativo. Según aclaró, el salario inicial de un docente ronda los 500.000 pesos, lo que implica que muchos trabajadores de la educación se encuentran viviendo bajo la línea de pobreza y, en muchos casos, más cerca de la indigencia que de la estabilidad económica.
Las quejas también se centraron en la ausente convocatoria a una paritaria nacional, herramienta fundamental para ajustar los salarios y mejorar las condiciones laborales de los docentes. "Los trabajadores y trabajadoras de la educación son quienes sostienen el sistema, en un escenario donde la presencia del Gobierno nacional y los gobernadores provincial es prácticamente nula", indicó Romero durante la rueda de prensa.
Además de las cuestiones salariales, se destacó la problemática del desfinanciamiento que afecta a la educación técnica, la disminución de la inversión en infraestructuras escolares y el estancamiento en la actualización de equipamiento para la formación profesional. La eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y del pago por conectividad también fue cuestionada firmemente, ya que dichas medidas han resultado en una considerable merma en los ingresos de numerosos educadores.
El clamor por la educación pública" vuelve a lucir en la agenda como una batalla central para los sectores docentes organizados bajo la CGT, que se muestran firmes en esta cruzada por los derechos del personal educativo y el sustento del sistema educativo público, esperando que sus iniciativas y llamados sean atendidos y priorizados por las autoridades competentes.