2026-08-02

Jabalíes en Bariloche: advierten que ya usan los barrios como zona de alimentación constante

Durante los últimos meses, la presencia de jabalíes en distintos barrios de Bariloche dejó de ser un episodio excepcional. Desde comienzos de 2026 se registran ejemplares de manera reiterada en Las Victorias, El Cóndor, Aldea del Este, Altos del Este, San Francisco, Costa del Sol, La Colina y sectores próximos a la ruta de Circunvalación, entre otros puntos de la ciudad.

Sebastián Ballari, investigador del Conicet, remarcó que los últimos registros son especialmente significativos “grupos numerosos observados a plena luz del día, animales circulando cerca de viviendas y ejemplares derribando cestos de residuos para acceder a la basura. Este último evento registrado hace pocos días en el barrio Las Victorias es una señal de que al menos algunos ejemplares están comenzando a utilizar los espacios urbanos de Bariloche como fuentes accesibles de alimento”.

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Durante este proceso, algunos animales pueden reducir progresivamente su temor a las personas, los vehículos y la actividad urbana, y comenzar a regresar a los mismos sectores. De esta manera, los barrios dejan de ser solamente lugares de paso, o registro eventual, y comienzan a formar parte de sus áreas de alimentación y desplazamiento.

Alertó que esta situación no comenzó ahora. “Desde 2018 se han registrado conflictos con jabalíes en Costa del Sol, incluyendo daños, encuentros con perros y la colocación de trampas. La diferencia es que actualmente los registros son más frecuentes, abarcan más barrios y se mantienen de manera reiterada desde enero de 2026”.

También consideró que es necesario aclarar una idea frecuente entre los vecinos. “El jabalí no es una especie nativa que está siendo desplazada de su ambiente natural por el crecimiento de la ciudad. Es una especie exótica invasora, introducida en la Argentina y actualmente distribuida en una gran parte del territorio nacional, con elevada capacidad reproductiva, una dieta muy amplia y gran facilidad para adaptarse a ambientes productivos, modificados y urbanos”.

En Bariloche, el jabalí encuentra una combinación particularmente favorable: residuos domiciliarios accesibles, basurales clandestinos, jardines irrigados, baldíos abandonados, pinares sin mantenimiento, matorrales densos y corredores de desplazamiento asociados con caminos y apertura de calles, vías ferroviarias y sectores de vegetación próximos a los barrios.

El jabalí generalmente evita el contacto con las personas. “Sin embargo, puede reaccionar defensivamente si se siente acorralado, está herido, se encuentra acompañado por crías o es perseguido por perros. También debe considerarse el riesgo potencial sanitario con mascotas, animales domésticos y personas, ya que la especie puede albergar distintos patógenos que incluyen virus, bacterias y parásitos”.

Durante 2026 se realizaron reuniones entre organismos, juntas vecinales e instituciones técnicas, se identificaron zonas de tránsito y se iniciaron tareas de cebado y preparación de capturas con trampas. “Estas acciones son importantes y deben ser reconocidas. Sin embargo, la captura de algunos ejemplares no será suficiente si continúan disponibles el alimento, los refugios y los corredores que favorecen su ingreso a las zonas urbanas”.

Considera que Bariloche necesita avanzar hacia un plan operativo adaptativo. “Esto significa contar con una estrategia coordinada entre la provincia, el municipio y las juntas vecinales que se revise y modifique de acuerdo con los resultados obtenidos. No se trata de aplicar siempre la misma respuesta, sino de registrar los eventos, identificar los sitios prioritarios, intervenir, evaluar qué funcionó y ajustar las medidas”.

Ballari comentó que “ese plan debería incluir un sistema único de reportes, un protocolo claro para los vecinos, manejo adecuado de residuos, eliminación de basurales clandestinos, identificación de refugios y corredores, cartelería preventiva, señalización en puntos de cruce vial, vigilancia sanitaria de los animales capturados y acciones focalizadas de control bajo la conducción de las autoridades”.

También es fundamental definir responsabilidades. “La Subsecretaría de Fauna Silvestre de Río Negro debe liderar las decisiones técnicas sobre el manejo de los animales en colaboración con el Municipio, que además tiene un papel central en los residuos, los espacios públicos, la vegetación urbana, el tránsito, Protección Civil y la comunicación con los barrios. Las juntas vecinales y los vecinos pueden colaborar mediante el registro de los eventos, el manejo responsable de la basura y el resguardo de las mascotas”.

El objetivo no debe ser generar alarma ni buscar culpables, pero tampoco esperar a que ocurra un accidente grave para reconocer la dimensión del problema. “El desafío es actuar mientras todavía existe la posibilidad de reducir los elementos que favorecen la presencia de jabalíes en los barrios de la ciudad de Bariloche”.

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