MUY JUGADA
Wanda Nara posó al límite con un vestido escotado que permitió ver su mejor bikini: las fotos
Wanda Nara volvió a convertir un paseo por Italia en una verdadera producción de moda. La conductora posó con un vestido tejido cuyo pronunciado escote dejó al descubierto parte de su bikini y completó la propuesta con accesorios de lujo valuados en miles de dólares.
Las imágenes aparecieron mientras la empresaria continúa instalada en Europa y atraviesa nuevas instancias de su disputa legal con Mauro Icardi. Lejos de trasladar esa preocupación a sus publicaciones, Wanda Nara eligió mostrarse relajada, sensual y atenta a las tendencias que dominan el verano europeo.
La pieza central del look fue un vestido color vino confeccionado en tejido abierto, con breteles finos y un escote profundo. Debajo llevó un corpiño negro de formato triangular, cuyas tiras quedaron visibles y se integraron a la combinación. El efecto convirtió al traje de baño en parte del estilismo, en lugar de ocultarlo debajo de la prenda.
Para acompañar la apuesta, la mediática se cubrió el cabello con un pañuelo de Dior. El accesorio tenía una base off white sobre la que se distribuía el clásico monograma negro de la casa francesa y cuesta alrededor de 620 dólares. La manera de anudarlo aportó un aire sofisticado y reforzó la estética de vacaciones elegida para las fotografías.
El objeto más costoso fue un bolso de playa Large Shopping Bag de Chanel, confeccionado con una combinación de paja trenzada, lona, piel de cordero y detalles metálicos. Su valor ronda los 6.500 dólares. Wanda Nara agregó anteojos de sol negros de Saint Laurent, cotizados en aproximadamente 460 dólares, para terminar una propuesta marcada por las firmas internacionales.
Días antes, la conductora ya había llamado la atención desde la piscina de su penthouse en Milán con otra bikini. En aquella ocasión combinó un corpiño blanco con líneas orgánicas y breteles rosas con una bombacha negra colaless de Victoria's Secret, adornada con strass plateado. Un reloj dorado y un anillo con forma de serpiente completaron aquella producción.
La nueva aparición confirmó una fórmula que Wanda Nara convirtió en sello personal: prendas sensuales, combinaciones inesperadas y accesorios exclusivos. Aunque el vestido parecía ocupar el centro de las fotos, el escote terminó revelando una bikini negra que se llevó buena parte de las miradas. Así, la empresaria volvió a generar repercusión sin necesidad de referirse a sus conflictos personales y transformó un momento cotidiano en otra vidriera de su estilo.