Bariloche volvió a vestirse de blanco: turistas felices, trineos y postales de invierno
En un momento pareció que no iba a llegar nunca más. Pero esta semana la nieve tuvo dos apariciones con protagonismo. La primera fue el miércoles, cuando sorprendió bien temprano a la ciudad y dejó esa postal que terminó en las portadas de los diarios nacionales, una imagen que siempre resulta valiosa para la promoción de Bariloche.
Este viernes volvió. Ya no de madrugada, sino cerca del mediodía. La escena, casi cinematográfica, dibujó sonrisas entre los turistas que recorrían el centro. El Centro Cívico volvió a convertirse en el escenario natural para sacar el teléfono celular y retratar el momento blanco.
En otros sectores de la ciudad, en cambio, la nevada tuvo otro efecto. El tránsito se volvió más lento e inestable a medida que la nieve comenzaba a acumularse. En la zona sur, varios centímetros cubrieron las calles en poco tiempo. La nieve húmeda fue transformándose, de a poco, en una más seca y consistente. En algunos barrios todavía permanecía firme la que había caído el miércoles.
Los chicos, que aprovechan los últimos días de las vacaciones de invierno, encontraron en una calle con pendiente y un simple nylon, convertido en trineo exprés, la mejor diversión. Otros aprovecharon para levantar sus primeros muñecos de nieve. Una de ellas fue Eugenia, quien compartió en la radio de El Cordillerano una creación distinta: dejó de lado el clásico muñeco y apostó por un vistoso gato de nieve.
Con el correr de la tarde, la intensidad de la nevada comenzó a disminuir. Aunque, está claro, en Bariloche este invierno reparte sorpresas y nadie se anima a asegurar que esa haya sido la última nevada del día.