INSEGURIDAD
Wanda Nara expuso el terrible momento de sus hijas tras el robo en Milán: “Es un trauma enorme”
El miedo que se instaló en su familia obligó a Wanda Nara a abandonar temporalmente su casa de Milán y refugiarse con sus hijas en un hotel. Francesca e Isabella no conseguían dormir después del robo y permanecían aterrorizadas ante la posibilidad de que los delincuentes regresaran.
La decisión de cambiar de alojamiento estuvo atravesada, además, por las dudas que surgieron durante las primeras averiguaciones. “Me vine a un hotel porque las nenas de noche no dormían del pánico que tenían y aparte porque la policía e investigadores me dijeron: 'Acá tenemos un montón de sospechas'. Ellos rastrearon todos los campos vecinos", explicó con visible preocupación.
Uno de los elementos que más bronca y desconcierto le provocó fue el supuesto objetivo de quienes ingresaron a la propiedad. La conductora advirtió que faltaban documentos, pero que una importante suma de dinero había quedado intacta. Frente a esa contradicción, planteó: “Qué ladrón roba documentos y deja 8000 o 9000 euros al lado”.
El asalto ocurrió mientras Wanda Nara estaba fuera de Italia y había viajado para presenciar la final del Mundial entre la Argentina y España. Dentro de la vivienda se encontraban su madre, Nora Colosimo, y cuatro de sus hijos: Francesca, Isabella, Benedicto y Constantino. La situación dejó a todos bajo un fuerte estado de angustia.
Al regresar, la empresaria tomó medidas para alejar a los chicos del lugar y también buscó la ayuda de Maxi López. "Lo único que voy a decir es que mis hijas vivieron un trauma enorme, los varones también. Lo primero que le dije a Maxi es que venga a Italia a encontrarse con los chicos y me dijo: '¿Me los puedo llevar?'. Le dije que sí y que se lleve una fotocopia de la denuncia que hice yo", relató en Los Profesionales con Flor, el ciclo de El Nueve.
La prioridad pasó a ser que Benedicto y Constantino pudieran reencontrarse con su padre y permanecer contenidos lejos de la propiedad asaltada. Por ese motivo, la mediática autorizó inmediatamente el viaje de los varones y preparó la documentación correspondiente para que pudieran trasladarse sin dificultades.
Las sospechas de los investigadores y el extraño comportamiento de los ladrones aumentaron la incertidumbre alrededor del caso. Mientras la policía intenta reconstruir el recorrido de los encapuchados, la familia continúa fuera de la casa y busca recuperarse del impacto emocional que dejó una experiencia especialmente traumática para los menores.