ESCALOFRIANTE
El hijo de Natacha Jaitt apuntó contra la última nota con Mirtha Legrand: “Si no hubiese ido...”
Valentino Jaitt volvió sobre la participación de Natacha Jaitt en la mesa de Mirtha Legrand y pronunció una frase cargada de bronca. “Si mi mamá no hubiera ido a la mesa de Mirtha Legrand, seguiría viva”, afirmó en LAM al relacionar las fuertes denuncias realizadas por su madre en aquel programa con lo que ocurrió posteriormente.
La declaración surgió durante una entrevista con Ángel de Brito en la que el joven expuso las dudas que mantiene sobre el fallecimiento. Aunque la investigación judicial estableció una versión sobre lo sucedido en el complejo Xanadú, él sostuvo que nunca consiguió aceptarla. “Siento que a mi mamá la mataron”, expresó al presentar su interpretación personal del caso, sin señalar a un responsable concreto.
Otro tramo profundamente sensible estuvo dedicado al último contacto que tuvo con ella. “Ese día habíamos discutido y peleado porque yo había llegado tarde a mi casa”, recordó Valentino. El conflicto familiar había surgido por una situación cotidiana y quedó atravesado para siempre por el desenlace de aquella noche, cuando la mediática fue hallada sin vida.
Antes de salir, Natacha le comunicó que debía cumplir con un compromiso, aunque su hijo aseguró que no conocía todos los detalles del destino. “Mi mamá iba a ir a Xanadú... me dijo: 'Valentino tengo que salir, voy a ir a un evento'”, reconstruyó. Más tarde, él fue a la casa de un amigo y olvidó avisar que había llegado, tal como habían acordado.
El descuido provocó un último reto a través del teléfono. “Tarado, no me avisaste. ¿Sos bolu...?”, le escribió su madre al advertir que no había recibido novedades. Lejos de concluir con enojo, el intercambio recuperó inmediatamente el tono afectuoso entre ambos: “Dale, te amo ma”, contestó el joven. La respuesta que recibió fue “Yo te amo más”, palabras que terminaron convertidas en su despedida.
La aparición televisiva también coincidió con los preparativos de una docuserie dedicada a la vida de Natacha Jaitt. Ese proyecto permitirá revisar su carrera, sus denuncias públicas, el impacto de su exposición mediática y los interrogantes que su familia continúa planteando. Para Valentino, reconstruir esos acontecimientos implica regresar a una experiencia que todavía atraviesa con dolor y desconfianza.
Sus dichos no aportan por sí solos una nueva prueba judicial ni modifican las conclusiones oficiales, pero muestran que el paso de los años no cerró las preguntas dentro de la familia. Al recordar la mesa de Mirtha y revelar el último diálogo, Valentino volvió a unir dos momentos que considera determinantes: la exposición alcanzada por su madre y la noche en la que perdió contacto con ella para siempre.