Un sociólogo afirma que aun perdiendo la final “la sensación que prevalece es de agradecimiento”
“Me gusta pensar y racionalizar estos procesos, pero está también mi lado futbolero”, advierte el licenciado en Sociología Pedro Capossiello, antes de ponerse a analizar el fenómeno que ha producido en los argentinos el derrotero de la selección nacional en el Mundial, así como lo que puede suceder ahora, cuando tras el éxtasis de victorias ha llegado la derrota con España. Es decir, ¿perder el último partido deparará un sentimiento de angustia en la población?
“Esta selección, más allá de haber sido derrotada en la final, nos ha dado resultados por encima de lo que se esperaba”, sostiene Capossiello, destacando un poema de Gustavo Yuste que leyó a través de las redes luego del enfrentamiento con los españoles y considera apropiado para este momento:
Un país donde la derrota
puede ser otra forma de victoria
y no existe el concepto de final:
el sol en medio de la bandera
es un recordatorio de que al otro día
ya hay que volver a intentarlo
una vez más.
Capossiello, que es docente de Sociología en las carreras de Economía y Administración de la Universidad Nacional de Río Negro, así como becario doctoral de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), con lugar de trabajo en el Instituto de Estudios en Ciencia, Tecnología, Cultura y Desarrollo (Citecde), afirma: “Argentina pudo haber sido superado futbolísticamente por España, pero dio todo hasta el final, incluso con chances de empate hasta el último minuto del suplementario, con un jugador menos y nuestro lateral izquierdo, Nicolás Tragliafico, en una pierna. No se logró el campeonato, pero mucha gente salió a las calles a festejar el hecho de ser argentinos”.
“Seguramente, hay tristeza y recordaremos el partido con dolor, porque queríamos ganar; ese era el deseo colectivo en el país”, reflexiona, para luego considerar: “Esta selección —el cuerpo técnico y los jugadores— nos representó por encima de las expectativas que existían. Por eso, la sensación que prevalece es de agradecimiento. Así se explica que, a pesar de haber perdido la final, exista un sentimiento de festejo”.
“Creo que nos han emocionado y nos han hecho sentir orgullosos de ser argentinos”, sostiene el sociólogo, quien hace hincapié, precisamente, en que “Argentina es un país recontrafutbolero, por eso la selección une”. De tal forma, expresa: “Podemos buscar otras situaciones que nos unan como argentinos, aunque no sé si son tantas. En este Mundial, por ejemplo, se vio que la causa Malvinas también lo hace. Es decir, es un reclamo colectivo que nos vincula como país”.
Sobre las grandes reuniones populares, dice: “El hecho de estar presentes como multitud en un mismo lugar no es algo que suceda todo el tiempo”. De ese modo, saliendo del fútbol, expone: “Lo que se tituló ‘última misa' por el fallecimiento del Indio puede ser un ejemplo”. Y, ante cuestiones de esa índole, que congregan multitudes, manifiesta: “Hay algo muy argentino en el hecho de juntarse, de formar comunidad cuando sucede algo extraordinario que invita a abrazarnos”.
Él mismo se evoca saliendo a la calle tras el último triunfo futbolístico a Inglaterra, así como también en diferentes 24 de marzo, fecha en que se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, o el último 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, cuando acompañó a los excombatientes trasladando la llama en honor a los fallecidos en las islas, desde el Centro Cívico, al Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur.
De tal manera, relacionando las temáticas, indica: “Para mí, lo más lindo y emotivo de este Mundial es saber, una vez más, que Messi es argentino como las Malvinas”.
Yendo complemente a lo referido a la selección nacional y su conexión con la población argentina, aprecia: “Lionel Scaloni le devolvió a la selección un lugar que tuvo en otros momentos y se había perdido. Así, esto fue un poco una refundación, donde se volvió a conectar a los jugadores con todos los argentinos”.