Pía, la pequeña guerrera, visitó El Cordillerano y mostró su orgullo celeste y blanco
Pía es una pequeña que, desde el primer día de vida, ha demostrado una enorme fortaleza y unas ganas de vivir admirables. Hace seis años nació en el Hospital Zonal de Bariloche en un escenario trágico: perdió a su mamá durante el parto, y fue Carlos Tebes, su papá, quien cargó con la enorme responsabilidad de salir adelante en soledad.
Pocas horas después del nacimiento, la noticia se conoció públicamente y conmovió por completo a los habitantes de El Bolsón —donde residen— y de Bariloche, quienes se unieron para acompañar a la familia en todo lo necesario.
Sin embargo, las dificultades no terminaron allí. Poco después, se constató que Pía había nacido con el hígado dañado, ante la urgencia, Carlos no lo dudó y le donó un pedacito de su propio órgano para salvarle la vida. Tiempo después llegó un diagnóstico aún más duro: tenía cáncer. En el Hospital Garrahan de Buenos Aires decidieron iniciar de inmediato el tratamiento de quimioterapia. A cada una de estas batallas se sobrepuso la pequeña, siempre aferrada de la mano de su papá.
El día a día y el sueño de la vivienda propia
Ya de regreso en El Bolsón, Carlos continuó trabajando en el rubro de la construcción de manera independiente, una modalidad que le permite flexibilizar sus tiempos para cumplir con los constantes turnos y viajes de control médico en Buenos Aires.
Al no contar con una vivienda propia, afrontar el pago de un alquiler sin un ingreso fijo se le volvió una tarea cuesta arriba. Actualmente, gracias a una articulación de voluntades, el Gobierno de Río Negro aporta una parte del dinero para el alquiler y el municipio de El Bolsón cubre el resto, aunque el gran sueño de lograr el techo propio sigue más vigente que nunca.
Este lunes, ambos pasarán por Bariloche en plena ruta hacia un nuevo control médico de rutina en el Hospital Garrahan. La pequeña se encuentra muy bien de salud, por lo que Carlos confía plenamente en que los resultados médicos serán tan positivos como esperan.
Una visita especial
Los lazos de El Cordillerano con Pía y Carlos se mantienen unidos desde el nacimiento de la niña. Por eso, cada vez que tienen la oportunidad, se acercan a la redacción del diario para compartir las novedades de sus vidas y sus avances.
La primera semana de mayo, Pía cumplió sus 6 años y actualmente ya está cursando el primer grado de la escuela primaria. Gracias al enorme esfuerzo, dedicación y perseverancia de su papá, es hoy una nena plenamente feliz.
Durante su paso por el diario, la pequeña no ocultó su pasión por la Selección Argentina y mostró con visible orgullo su indumentaria celeste y blanca. Por su parte, Carlos aprovechó la oportunidad para agradecer una vez más a cada una de las personas que sigue de cerca su historia desde hace tantos años, valorando el constante cariño que los vecinos les demuestran cada vez que los reconocen en las calles de ambas ciudades.