¡QUÉ CAMBIADA!
Las increíbles fotos de cómo era Agustina Gandolfo antes de enamorarse de Lautaro Martínez
Una joven mendocina entre apuntes de Economía, entrenamientos de vóley y salidas con amigas aparece detrás de las fotos que ahora volvieron a circular. Antes de convertirse en la pareja de Lautaro Martínez y ganar exposición internacional, Agustina Gandolfo llevaba una vida lejos de los flashes, con una rutina marcada por el estudio, el deporte y sus primeros proyectos laborales.
Las imágenes muestran una etapa muy distinta de la influencer, mucho antes de instalarse en Europa y construir una comunidad de más de un millón de seguidores. En esos años, su mundo pasaba por Mendoza, su familia, los clubes donde competía, los viajes con amigos y una estética muy propia de la década del 2010.
Agustina Gandolfo cursó la carrera de Economía y llegó hasta el tercer año, mientras también trabajaba en la empresa familiar. Al mismo tiempo, buscaba abrirse camino con emprendimientos propios, entre ellos uno ligado a la venta de indumentaria, un dato que con el tiempo terminó conectando con su perfil actual dentro del mundo de la moda.
El deporte también ocupaba un lugar central en su vida. La mendocina jugaba al vóley de manera competitiva y ya mostraba una fuerte conexión con el entrenamiento y el estilo de vida saludable, dos rasgos que más adelante se convertirían en parte esencial de su identidad pública como referente fitness.
Las fotos de aquella etapa también revelan una estética muy marcada por las tendencias del momento. Plataformas, pantalones de tiro alto, crop tops, accesorios grandes, piel bronceada y un aire entre descontracturado y rockero formaban parte de sus elecciones. Ese estilo, ligado al universo Tumblr y al street style nocturno de aquellos años, mostraba una versión más adolescente y espontánea.
El giro definitivo llegó en 2018, cuando conoció a Lautaro Martínez en un cumpleaños en Buenos Aires. Él todavía jugaba en Racing y estaba cerca de dar el salto al Inter de Milán. El vínculo comenzó con mensajes a la distancia y rápidamente se volvió intenso, al punto de modificar los planes de vida de ambos.
En principio, Agustina viajó a Italia con la idea de quedarse apenas unos días. Sin embargo, la relación avanzó con fuerza y, con el acompañamiento de su familia, decidió instalarse en Milán para compartir el crecimiento profesional del futbolista. Esa mudanza marcó el inicio de una convivencia que luego derivó en la familia que formaron junto a Nina y Theo.
A partir de ese cambio, Agustina Gandolfo transformó por completo su realidad. Se consolidó como influencer de moda, fitness y vida saludable, impulsó proyectos personales como su restaurante Coraje en Milán y comenzó a estudiar Nutrición a distancia. Aun así, las fotos de sus años previos a Lautaro Martínez permiten ver el punto de partida: una joven mendocina con sueños propios, una vida sencilla y una personalidad que ya empezaba a destacarse antes de la fama.