TENSIÓN
El durísimo reproche de Maru Botana a su esposo por la crianza de sus hijos: “Nunca ayudó en nada”
Casi 29 años de matrimonio no impidieron que Maru Botana hablara con total sinceridad sobre las partes más difíciles de su vínculo con Bernardo Solá. La cocinera repasó cómo fue criar a sus ocho hijos y sorprendió al reconocer que gran parte de la organización familiar recayó sobre ella.
La confesión apareció durante su paso por el podcast “Más Minas que Mamás”, donde conversó con Vicky Gils y Juana Repetto sobre maternidad, pareja, deseo y convivencia. En ese contexto, Maru Botana dejó una frase que no pasó desapercibida: “Tuve un marido que nunca me ayudó en nada. Se iba al campo”.
La empresaria explicó que esa dinámica estuvo planteada desde el inicio de la relación, ya que Solá le había anticipado cómo sería su rutina laboral. “Él me dijo: 'Yo voy a viajar al campo toda mi vida. Me voy los martes y vuelvo los viernes'”, recordó. Ante esa advertencia, su primera reacción fue tan sincera como contundente: “Dije: 'Uy, qué garrón este pibe'”.
Con ocho hijos y una carrera exigente, la vida cotidiana quedó atravesada por una organización desigual. Aunque la distancia implicaba una carga enorme para ella, también admitió que ese esquema terminó funcionando de una forma particular para la pareja. “No es fácil, porque las crisis las tenés siempre”, reconoció al hablar de los momentos complejos.
Lo llamativo fue que Maru Botana no describió la ausencia de su marido únicamente como un problema. Al contrario, sostuvo que ese ritmo también ayudó a sostener el vínculo durante tantos años. “Ayudó mucho el campo”, dijo, dejando entrever que la distancia, aunque difícil, también les dio aire en medio de la convivencia.
La charla también tuvo un costado más íntimo y descontracturado cuando la cocinera habló de la pasión dentro de la pareja. Con humor y sin filtros, confesó: “Full, full. Fogonazo. Hubo momentos que cuando podía, donde podía. Lo he hecho en cualquier lado”. Luego agregó, entre risas, que Bernardo “es incansable”.
Lejos de presentar una historia idealizada, la conductora mostró una relación con acuerdos propios, crisis y formas poco convencionales de sostenerse. Su testimonio dejó al descubierto una dinámica que puede resultar desigual mirada desde afuera, pero que ella describió como parte del equilibrio que encontraron con el paso de los años.
Con esa sinceridad, Maru volvió a poner sobre la mesa las tensiones entre maternidad, pareja y trabajo doméstico. Su reproche a Bernardo Solá fue fuerte, pero también estuvo acompañado por una lectura más amplia sobre cómo lograron mantenerse juntos, criar una familia numerosa y atravesar casi tres décadas de historia compartida.