Pasión por la cocina y secretos de familia: las historias detrás del Concurso de Empanadas y Tortas Fritas
El Concurso de Empanadas y Tortas Fritas que organizó la Municipalidad de Bariloche, realizado en el marco de los festejos por el Día de la Independencia en el Puerto San Carlos, reunió a cocineros con trayectorias muy distintas, aunque todos coinciden en la pasión por la cocina y las ganas de compartir sus creaciones. Valoraron la oportunidad de participar la experiencia, más allá de la competencia.
Entre los participantes estuvo Mario, quien junto a su esposa creó hace un año el emprendimiento Empanadas de Gutiérrez, luego de reinventarse por cuestiones laborales. “Hoy vivimos de esto, gracias a Dios”, contó con orgullo. Aclaró que el objetivo principal de participar no era competir, sino dar a conocer el proyecto familiar.
“Trabajamos con todo el amor y la pasión que le podemos poner. Tenemos 16 sabores de empanadas y queremos que la gente nos conozca”, señaló. Además, recordó que la cocina forma parte de su historia desde la infancia. “Me crié abajo de un mostrador. Mis padres tenían restaurante y con mi esposa cocinamos desde siempre”.
En el sector de las tortas fritas, Miriam, cocinera desde hace seis años, aseguró que la sola posibilidad de participar ya era motivo de alegría. “Ya estoy contenta. Estar acá me pone feliz”, expresó. También destacó la buena respuesta del público. “La gente compra porque los precios son muy accesibles. Prueban y después vuelven por más”.
Por su parte, Aurelia llegó con experiencia en este tipo de certámenes. A sus 63 años, recordó que fue campeona de tortas fritas durante una Fiesta de la Tradición realizada años atrás en Bariloche.
“Aprendí a cocinar desde chica y toda la vida estuve en la cocina”, contó y confesó que aunque esta fue su primera participación con empanadas, su deseo era volver a ganar. “Si no se puede, igual me gusta participar y demostrarle a la gente que sé cocinar”, afirmó.
Otra de las concursantes fue Erica, quien debutó en el certamen impulsada por el entusiasmo de su nieto. “Él dice que hago las mejores tortas fritas”, contó entre risas.
Para la ocasión preparó una receta especial con chicharrón y también elaboró las tradicionales tortas fritas criollas, de campo. “Por suerte todavía se organizan estos eventos”, destacó, al tiempo que resaltó el compañerismo entre los participantes. “Nos prestamos la olla, el gas… hay mucha solidaridad”.
En tanto, Andrea, cocinera del merendero Mirada de Amor, celebró el éxito que tuvieron sus empanadas. En menos de media hora vendió toda la producción que había llevado.
“Trajimos empanadas de carne y vegetarianas. La gente las probó y no podía creer que no se notara la diferencia”, comentó. Además, sostuvo que ofrecer distintas opciones forma parte de la propuesta del grupo. “Siempre hay que tener variedad para todos los gustos”.
Aunque era su primera participación en el concurso, aseguró que la experiencia fue muy positiva. “Nos encanta participar. Es muy lindo estar acá”, concluyó.