"Ayer había gente llorando y hoy ya no la dejaron entrar": el duro relato tras los despidos en la CNEA
Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) nucleados en ATE volvieron a manifestarse este miércoles en el acceso al Centro Atómico Bariloche, en el marco del conflicto que atraviesa el organismo tras el despido de 62 empleados. La protesta se suma a la realizada el día anterior y busca visibilizar el rechazo a las cesantías y denunciar lo que consideran un proceso de desmantelamiento del sistema nuclear argentino.
En diálogo con El Cordillerano Radio, el representante de ATE en el Centro Atómico Bariloche, Ignacio Cortés, describió el clima que se vivió durante la jornada en las instalaciones de la CNEA tras conocerse las desvinculaciones.
"Ayer había gente llorando y hoy ya no la dejaron entrar porque ya no pertenecían a la institución. Imaginate personas con compromisos económicos, con familia, teniendo que vaciar su oficina porque hoy ya no les dejaron entrar."
Para el dirigente sindical, la forma en que se llevaron adelante los despidos profundizó el impacto entre los trabajadores.
"Es un nivel muy alto de perversidad el que manejan las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica".
Denuncian que no existe diálogo con las autoridades
Uno de los principales cuestionamientos del gremio apunta a la falta de instancias de negociación con la conducción del organismo.
"Desde los sindicatos hemos tenido múltiples intentos de diálogo y no hemos recibido respuesta. Las autoridades se comunican por Twitter, eso es lo que hacen. Las comunicaciones son nulas porque ya está clarísimo que no les interesa hablar. Lo que les interesa es continuar con su plan de desvaciamiento".
Cortés también cuestionó la composición actual de la conducción del área nuclear.
"Han copado toda la cúpula jerárquica de la institución con cuadros orgánicos a los intereses del Gobierno en este plan de desvaciamiento, pero que no tienen formación técnica ni trayectoria en el sector".
"Es como chocarse contra una pared"
El representante de ATE señaló que incluso los canales institucionales destinados a las relaciones laborales dejaron de cumplir su función.
"Hemos ido a la oficina de Relaciones Laborales, pero es como chocarse contra una pared. Lo único que hacen es decir 'no sé, lo vamos a consultar'."
En ese sentido, consideró que la ausencia de diálogo refleja una profunda falta de gestión.
"La CNEA tiene 3.300 personas. Hay muchísimas cuestiones que resolver y que no exista una instancia de diálogo habla de desidia, de soberbia y, no sé si también, de ignorancia. Desde el silencio y desde un día para el otro que la gente se entere que no tiene trabajo, directamente es un acto de maldad".