Día del Padre: cómo festejar en Bariloche ante la llegada del frío
Este domingo se celebrará el Día del Padre en todo el país y Bariloche no será la excepción. Aunque el pronóstico anuncia bajas temperaturas, lluvias y posibles nevadas en sectores altos de la región, las familias ya preparan distintos encuentros para homenajear a los padres en una fecha marcada por el afecto y la tradición.
El clásico asado al aire libre, una de las costumbres más arraigadas para esta celebración, probablemente deba adaptarse a las condiciones climáticas. Sin embargo, las reuniones puertas adentro, los almuerzos familiares y las meriendas compartidas aparecen como las principales alternativas para disfrutar de la jornada sin importar el tiempo.
¿Por qué se celebra el Día del Padre en Argentina?
En Argentina, el Día del Padre se celebra el tercer domingo de junio, una fecha que coincide con la adoptada por numerosos países del mundo.
Su origen se remonta a principios del siglo XX en Estados Unidos, cuando una mujer llamada Sonora Smart Dodd impulsó la idea de establecer una jornada dedicada a homenajear a los padres, inspirada por la dedicación de su propio padre, quien había criado solo a sus hijos.
Con el paso del tiempo, la celebración se extendió a distintos países y quedó instalada en junio como una fecha especial para reconocer el rol paterno y fortalecer los lazos familiares.
Cómo festejar en Bariloche ante la llegada del frío
Las bajas temperaturas y la posibilidad de neviscas no impedirán que la ciudad celebre. De hecho, para muchos vecinos el invierno es parte del encanto de esta época del año.
Una de las opciones más elegidas será compartir un almuerzo familiar en casa, con comidas típicas de la estación como guisos, pastas caseras o un asado preparado bajo techo. También habrá quienes opten por una merienda con chocolate caliente y tortas, aprovechando el paisaje invernal que comienza a instalarse en la ciudad.
Y hay un plan que es casi una tradición barilochense: salir a caminar por el centro durante la tarde. Recorrer la calle Mitre, detenerse a mirar las vidrieras o acercarse al Centro Cívico para observar el lago y, de paso, compartir un chocolate caliente en alguna cafetería o chocolatería de la ciudad es una propuesta simple, pero que combina a la perfección con el espíritu familiar de la fecha y el inicio del invierno.
Los restaurantes y cervecerías locales también esperan una importante concurrencia durante la jornada, mientras que otros aprovecharán el día para disfrutar de paseos cortos por la costanera, Circuito Chico o alguno de los miradores, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
Lo importante es disfrutar la ciudad sean turistas o vecinos que quieran disfrutar un momento importante con sus familias.