2026-06-19

Gualmes vuelve a la presidencia de Arco Iris luego de diez años: "El sueño es ver La Caldera verde"

El destacado dirigente vuelve a la conducción del club, acompañado de ex jugadores. El objetivo es ordenar el club y el crecimiento en la infraestructura.

Después de una década alejado de la conducción del Club Arco Iris de Virgen Misionera, Marcelo Gualmes volvió a asumir la presidencia de la institución con una mezcla de experiencia, autocrítica y nuevos desafíos. En diálogo con el programa Chocolate por la Noticia, de El Cordillerano Radio (93.7), explicó los motivos de su regreso y trazó los objetivos para esta nueva etapa. 

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Marcelo logró que el club del barrio se convirtiera en referente del fútbol de Bariloche. Consiguió el campeonato en 2004 con un destacado equipo y la dirección técnica de Alfredo Ortiz. Dicen las crónicas que luego de derrotar a Cruz del Sur en la final por 4 a 2, el 'presi' lloró desconsoladamente y dijo: "Es increíble la alegría enorme que está viviendo mi querido barrio". Al año siguiente llegó el Torneo del Interior con el técnico peruano Henry Gutiérrez y la experiencia del destacado 'Totó' García. Y ya no solo era la gente de Virgen Misionera la que seguía el andar futbolero del equipo. Era buena parte de la ciudad. 

Gualmes fue responsable de uno de los sucesos deportivos de Bariloche. Fue reconocido Dirigente del Año en la Cena Anual del Deporte. "Ese fue un premio para mi barrio, para la gente de Virgen Misionera", subraya con orgullo. 

Un nuevo capítulo: el regreso

Hace diez años dejó la conducción del club, en agosto de 2016, agotado por diversas  exigencias. Sin embargo, aseguró que el tiempo transcurrido le permitió observar la realidad desde otra perspectiva.

"Estar fuera del club me permitió tener una visión mucho más amplia de las cosas que pasaban, de errores que se habían cometido y de cosas que había que mejorar", comentó.

Durante ese período se dedicó a su familia, disfrutó de sus nietos y se mantuvo alejado de la vida institucional. No obstante, reconoció que en los últimos años comenzó a recibir insistentes pedidos para regresar, especialmente de exjugadores formados en la institución.

El Totó García se ponía la camiseta de Arco Iris en 2005

Uno de los llamados que más lo movilizó fue el del “Pulguita” Parra, a quien recordó como uno de aquellos jóvenes que solían desafiar a los dirigentes cuando era adolescente. "Que me llamara él me estaba diciendo que había entendido lo que significaba el club en el barrio", señaló.

Junto a Parra, mencionó a otros exjugadores como Ulises Arabena, Juan Pincol, Danilo Mazar, Alberto Colhuan, Damián Muñoz y Pedro Manzanares, quienes hoy buscan aportar tiempo y trabajo para fortalecer la institución.

Un club con problemas administrativos

Al asumir nuevamente, la nueva conducción se encontró con una situación más compleja de la que imaginaban. Gualmes explicó que durante años no se realizaron correctamente las asambleas obligatorias ni se completaron los trámites administrativos correspondientes.

"Pasaron diez años y nunca se llamó a una asamblea como corresponde, cuando se debe hacer cada dos años", advirtió.

Según indicó, esta situación generó inconvenientes importantes para la institución, ya que la falta de documentación al día impide acceder a subsidios y programas de apoyo de organismos municipales, provinciales y nacionales.

Además, destacó el esfuerzo de quienes sostuvieron el funcionamiento cotidiano del club durante este tiempo, aunque señaló que muchas personas trabajaron sin el respaldo formal que otorga una conducción institucional regularizada. "Esa gente puso su tiempo e hizo lo que pudo con lo que tenía. Estamos muy agradecidos, pero el desorden es real y nosotros encontramos el club así", sostuvo.

La importancia de los más chicos

Objetivos a corto, mediano y largo plazo

El flamante presidente aseguró que la nueva comisión directiva trabaja con metas definidas para cada etapa. En el corto plazo, la prioridad es ordenar la situación administrativa y financiera. Para ello, destacó el entusiasmo de un grupo de jóvenes dirigentes que se sumó al proyecto.

“A ninguno le importó el cargo que le tocaba. Todos dijeron: decime dónde y yo estoy”, contó.

En el mediano plazo, la intención es fortalecer la estructura institucional, aumentar la cantidad de socios y recuperar la confianza de empresas y organismos públicos.

Gualmes recordó con orgullo que durante su anterior gestión Arco Iris logró contar con importantes patrocinadores privados. “Nos sentábamos con empresarios y confiaban en nosotros. Eso habla de la transparencia y de la confianza que había en el club”, afirmó.

El sueño de la cancha "verde"

Entre los proyectos más ambiciosos aparece la mejora integral del predio deportivo.

"El sueño es subir a la piedra, mirar desde arriba y ver la caldera verde”, expresó, en referencia a la posibilidad de contar con una cancha en mejores condiciones para los cientos de chicos que practican fútbol en el club.

Para concretarlo considera fundamental sumar socios, mantener una administración ordenada y transparente, y generar alianzas tanto con el sector privado como con el Estado.

Finalmente, destacó que el objetivo principal sigue siendo el mismo que impulsó la creación y el crecimiento de Arco Iris: brindar oportunidades a los jóvenes del barrio.

"Queremos darle contención a los chicos y las herramientas para que puedan desarrollarse. Y quién dice que alguno de ellos pueda llegar a trascender y vivir del fútbol", dijo sonriente. El Chelo volvió al ruedo. 

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