2026-06-17

Físico de Bariloche distinguido por la Legislatura rionegrina: “No puede haber soberanía sin ciencia y tecnología”

Rolando Granada, profesor emérito del Instituto Balseiro, fue reconocido por su trayectoria.

La Legislatura de Río Negro destacó al físico residente en Bariloche Rolando Granada, declarando “de interés científico, educativo, cultural y social” su trayectoria en el campo de “la investigación y docencia en ciencia y tecnología”, remarcando que, a través de la distinción, se hace extensivo el reconocimiento a quienes diariamente vuelcan su conocimiento en esas áreas al servicio del desarrollo del país.

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Granada, quien ha sobresalido a nivel mundial por su labor en el campo de la física de neutrones, es profesor emérito del Instituto Balseiro y se desempeñó como investigador superior en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Granada, en reiteradas ocasiones, expresó su preocupación ante el trato que, desde la actual gestión nacional, se le da a la ciencia. Foto: Facundo Pardo.

En el último tiempo, el físico ha hecho pública su preocupación con relación al momento que atraviesa la ciencia en la Argentina debido al tratamiento que se está haciendo de ese ámbito desde la gestión nacional.

Por ejemplo, esta semana se desarrolló, en el auditorio de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, un encuentro denominado Ciencia y Tecnología Hoy, organizado por el Instituto de Políticas Públicas Pablo Verani y la Fundación Alem, donde los principales oradores fueron el presidente de esta última institución, y exsecretario de Articulación Científico Tecnológica de la Nación, Agustín Campero, y, precisamente, Granada. En esa ocasión, el físico distinguido por la Legislatura rionegrina consideró: “Nos encontramos hoy con elementos casi paradójicos: una comunidad científica y tecnológica con una producción de alta calidad en temáticas nucleares y no nucleares, una rica historia construida a lo largo de décadas, y decisiones gubernamentales que afectan a la ciencia, la tecnología y la educación, que nos desconciertan y angustian”.

El físico, durante su conferencia en la CEB. Imagen gentileza.

“Estamos atravesando momentos difíciles como no he visto antes”, afirmó Granada en esa ocasión, recalcando: “En vista de los grandes desafíos que los tiempos venideros plantean respecto a la cobertura de las demandas de generación eléctrica, es imprescindible que la CNEA recupere su espacio natural como asesor nato del Estado en la discusión de opciones técnicas y en la generación de opciones estratégicas referidas a temas nucleares”.

En tal sentido, recordó que, justamente, “la CNEA es una institución nacional creada para asesorar al Estado en materia de política nuclear, y para realizar desarrollos en todos los aspectos vinculados a la utilización pacífica de la energía nuclear en el país”.

Granada fue distinguido por la Legislatura rionegrina a partir de un proyecto de Lorena Matzen y Ariel Bernatene. Foto: Facundo Pardo.

El físico, durante la alocución, fue claro respecto a su preocupación y reiteró un concepto que había vertido recientemente, cuando se cumplieron setenta y seis años del nacimiento de la CNEA: “Se está desangrando nuestra institución, estamos perdiendo nuestro capital más preciado: los recursos humanos altamente capacitados que tanto costó formar al país”, manifestó.

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“Desconozco las intenciones de quienes, con sus decisiones y su gestión, llenaron de incertidumbre esta actualidad, con salarios vergonzosos y vacía de objetivos desafiantes para la ingeniería nuclear dentro de CNEA”, afirmó Granada, quien también reflexionó: “Nuestra responsabilidad hoy es pensar un nuevo plan nuclear que proyecte al futuro los beneficios del uso pacífico de los fenómenos nucleares en sus diferentes formas, lo cual implica desarrollos tecnológicos no solamente vinculados a la generación de nucleoelectricidad, sino también sus aplicaciones a la salud, el agro y la industria. Aunque muchas veces desconocidas por la opinión pública en general, algunas de las técnicas experimentales más poderosas para la investigación en ciencia y tecnología son de índole nuclear, y ellas deben ser explotadas plenamente con el advenimiento del nuevo reactor argentino de investigación (RA-10)”.

“No puede haber soberanía sin ciencia y tecnología”, concluyó el físico.

El físico en el corazón del Centro Atómico, su ámbito natural. Foto: Facundo Pardo.

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