Invierno 2026: Cerro Catedral ya activa sus cañones
Las condiciones de las últimas horas permitieron activar nuevamente el sistema de fabricación de nieve técnica en sectores estratégicos de la montaña, especialmente en Bajador y Cascada, dos pistas clave para asegurar conectividad y fluidez desde la zona intermedia hasta la base.
Las temperaturas más bajas habilitaron el trabajo de los cañones, un recurso central dentro del esquema operativo de Cerro Catedral Alta Patagonia, que hoy cuenta con 40 cañones distribuidos en puntos estratégicos de la montaña. Este sistema permite complementar la nieve natural y, sobre todo, aportar previsibilidad operativa, un diferencial cada vez más determinante en la industria de centros de esquí del hemisferio sur.
Bajador y Cascada son pistas azules, de nivel intermedio. Están pensadas para un descenso más fluido y accesible dentro de la montaña, con pendientes moderadas y condiciones que permiten tanto la progresión de quienes están aprendiendo como el disfrute de esquiadores con más experiencia. Su rol es clave dentro del esquema operativo porque sostienen la continuidad del descenso desde la zona intermedia hacia la base.
La fabricación en estos sectores es fundamental para consolidar la apertura progresiva del dominio esquiable y garantizar la conectividad en uno de los tramos más importantes del recorrido.
El pronóstico acompaña con temperaturas frías sostenidas y posibles nuevas nevadas en los próximos días, lo que mantiene un escenario alentador y de alta expectativa de cara al inicio pleno de la temporada.
En paralelo, la montaña continúa mostrando el resultado de un proceso de transformación profundo. Las inversiones de los últimos años se traducen hoy en infraestructura moderna, mayor capacidad operativa y un sistema más eficiente en todos los niveles: medios de elevación renovados, una capacidad de transporte que supera los 35.000 esquiadores por hora y una flota de máquinas pisapistas que permite trabajo continuo durante toda la noche.
Con más de 60 pistas distribuidas en distintos sectores, la montaña está preparada para ofrecer una experiencia diversa y ordenada, adaptada a cada tipo de usuario. La fabricación de nieve en Bajador y Cascada se integra dentro de esa lógica: sostener conectividad, ampliar disponibilidad de terreno y asegurar calidad de superficie desde el inicio.
El equipo técnico trabaja de manera permanente monitoreando condiciones meteorológicas y ajustando la producción de nieve en función del bulbo húmedo, optimizando recursos de agua, aire y energía para lograr eficiencia y rendimiento en cada intervención.
Todo avanza con un objetivo claro: llegar al inicio de la temporada con la montaña en condiciones óptimas, combinando nieve natural, tecnología y operación continua para consolidar una experiencia cada vez más sólida y previsible.