Murió el fraile Graciano Zannin: un pilar franciscano que deja una huella imborrable en El Bolsón
La comunidad religiosa de El Bolsón y la Comarca Andina atraviesan horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento del querido fraile franciscano Graciano Zannin. La triste noticia fue confirmada de manera oficial por la Diócesis de San Carlos de Bariloche durante la noche de este lunes.
A sus 89 años, el emblemático sacerdote "partió a la Casa del Padre", dejando tras de sí un legado inmenso de fe, compromiso social y afecto entrañable entre los vecinos de la localidad, donde sirvió durante años en la Parroquia Nuestra Señora de Luján.
Nacido con una profunda vocación de servicio, Zannin había alcanzado un hito muy significativo en el año 2014, cuando celebró sus 50 años de vida religiosa rodeado del calor de la comunidad local. Aquella celebración dorada no hizo más que ratificar el fuerte lazo que lo unía a los habitantes de la región.
Las muestras de dolor y los mensajes de despedida se multiplicaron rápidamente en las redes sociales y los ámbitos comunitarios apenas trascendió la noticia. Quienes compartieron su camino coinciden en describirlo como "una luz que mostraba el camino correcto, el amigo que siempre estaba y el sacerdote que enseñó con su palabra y el ejemplo".
Con su partida, El Bolsón despide no solo a un referente eclesiástico, sino a un verdadero pilar de su historia reciente, cuyo recuerdo permanecerá vivo en cada rincón de la parroquia y en el corazón de los fieles que guió a lo largo de su extensa trayectoria pastoral.