2026-06-15

"El INTA es todo para mí": defendió el rol social del organismo y alertó por una situación "nunca antes vista"

El histórico comunicador y extensionista rural del INTA Patagonia recordó su trayectoria, expresó su preocupación por los recortes que enfrenta el organismo y destacó que la misión de la institución es “mejorar la calidad de vida de los productores”, mucho más allá de la asistencia técnica.

Julio Ojeda es una de las voces más reconocidas del INTA en la Patagonia. Ingeniero agrónomo, extensionista rural y comunicador, dedicó más de dos décadas a acercar la realidad del campo a través de la radio, construyendo un vínculo que trascendió lo profesional para convertirse en parte de la vida cotidiana de cientos de productores de la región.

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Durante una entrevista con El Cordillerano Radio 93.7, Ojeda recordó con emoción su paso por el histórico programa radial del organismo, 'El Inta en la Patagonia', que recientemente cumplió 50 años de trayectoria. "Estuve 22 años en la radio y sigo pensando que en algún momento voy a volver", confesó.

El profesional también recordó anécdotas que reflejan el vínculo generado con la audiencia. Entre ellas, mencionó a un productor que lo siguió a caballo para preguntarle cuándo regresaría el programa al aire. “Son imágenes muy lindas. Ahí te das cuenta del cariño que existe y del lugar que ocupa el INTA en la vida de la gente del campo”, señaló.

Para Ojeda, la tarea de comunicación siempre estuvo estrechamente ligada al trabajo territorial. “Muchas veces más que asesorar, nosotros recopilamos información, escuchamos a los productores y difundimos experiencias. Somos una pieza dentro de una gran institución”, explicó.

Sin embargo, la conversación también derivó en el complejo momento que atraviesa el organismo nacional. El ingeniero manifestó su preocupación por las políticas de ajuste que impactan sobre distintas áreas del Estado y aseguró que nunca había vivido una situación de esta magnitud.

“No lo viví. Hubo momentos difíciles en otras épocas, pero no tan fuertes como este. Hay una idea de reducción del Estado que termina afectando a instituciones que cumplen funciones fundamentales”, sostuvo.

En ese sentido, lamentó la falta de espacios de diálogo para discutir reformas o cambios. “En democracia el consenso es fundamental. Si no hay diálogo, es muy difícil construir soluciones”, opinó.

Pero fue al referirse a su propia historia cuando dejó una de las definiciones más emotivas de la entrevista. Consultado sobre qué representa el INTA en su vida, Ojeda respondió sin dudar: "Es todo"

"Soy un agradecido del Estado. Me dio la educación primaria, secundaria, la posibilidad de estudiar en la universidad y después me dio trabajo. Soy el primer profesional de toda mi familia. Más agradecido que yo es imposible", expresó.

El extensionista recordó además el orgullo de sus seres queridos por ese recorrido y destacó especialmente el reconocimiento de su hijo cuando recibió un premio Martín Fierro por su labor en comunicación rural.

“Uno trata de hacer las cosas bien, de ser empático con la gente y de ayudar con las herramientas que tiene. Pero siempre entendiendo que detrás hay una institución enorme. Yo no soy una persona sola haciendo radio; hay una estructura que trabaja para acompañar a los productores”, reflexionó.

A lo largo de la charla, Ojeda volvió una y otra vez sobre la misma idea: el valor de la cercanía con la comunidad rural y el rol del INTA como puente entre la investigación, la innovación y las necesidades concretas de quienes viven y trabajan en el campo patagónico.

“Lo importante es no subirse al caballo y creer que uno es más importante que la institución. El INTA está formado por muchísima gente que todos los días trabaja para dar respuestas al productor”, concluyó.

“Mejorar la calidad de vida de los productores”

Ojeda también se refirió al rol histórico que cumple el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y destacó que su misión va mucho más allá de la transferencia tecnológica.

"El INTA se funda con un objetivo fundamental: mejorar la calidad de vida de los productores", explicó, al tiempo que remarcó que ese concepto no puede reducirse únicamente a la incorporación de herramientas o conocimientos técnicos.

Según señaló, el trabajo del organismo contempla también la realidad social de las familias rurales, sus necesidades cotidianas y las posibilidades concretas de desarrollo en cada territorio.

"La calidad de vida no queda solamente subsumida a la tecnología. El productor tiene un contexto social y nosotros tratamos de entenderlo para ver de qué manera podemos contribuir a mejorar su bienestar", sostuvo.

En ese sentido, Ojeda afirmó que el desarrollo productivo no siempre se traduce automáticamente en una mejor calidad de vida. “No vale de nada ser un gran productor si muchas veces el bienestar del día a día no pasa por ahí”, reflexionó.

 

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