PICANTE
La foto hot de Wanda Nara para confirmar la reconciliación con su ex
La vida sentimental de Wanda Nara volvió a quedar bajo la lupa después de una imagen que despejó cualquier duda sobre su presente. La empresaria compartió una postal desde su casa y, sin necesidad de escribir demasiado, dejó expuesta su reconciliación con Martín Migueles.
La foto apareció en un momento particular, luego de que sus hijas se fueran con Mauro Icardi junto a las mascotas familiares. En ese contexto, Wanda Nara se mostró relajada desde la piscina climatizada, con un traje de baño y una selfie que rápidamente llamó la atención por un detalle muy visible.
Lo que terminó de encender las especulaciones fueron las manos de Martín Migueles rodeándole la cintura. Ese gesto, captado en primer plano, funcionó como una señal directa de que las diferencias que habían marcado una distancia entre ellos habrían quedado atrás.
El acercamiento no llegó de manera aislada. Días antes, la mediática y el personal trainer ya habían aparecido juntos en una salida al teatro para ver Annie, la obra protagonizada por Lizy Tagliani. Allí se ubicaron uno al lado del otro y no pasaron inadvertidos entre los presentes.
Después de esa función, Wanda Nara también compartió una imagen familiar en la que incluyó a Martín Migueles. Ese movimiento volvió a alimentar la idea de que el vínculo había retomado intensidad, más allá de las idas y vueltas que habían atravesado en el último tiempo.
Otra escena reciente también había mostrado que la pareja seguía cerca. La semana pasada fueron vistos en el Paseo Alcorta y el episodio terminó con cierta tensión cuando Migueles advirtió que lo estaban grabando. Su reacción frente a la cámara ajena reflejó que el vínculo ya estaba otra vez en el radar mediático.
Con la selfie en la pileta, la empresaria terminó de ordenar lo que venía insinuándose en distintas apariciones públicas. La foto no solo mostró una escena íntima, sino que también funcionó como una confirmación silenciosa: Wanda Nara y Martín Migueles volvieron a mostrarse juntos, esta vez sin esconder la cercanía.