Crimen del comerciante en Bariloche: confirmaron la formulación de cargos contra uno de los presuntos autores
El juez Bernardo Campana decidió confirmar la formulación de cargos contra Franco Alí González, imputado el 26 de mayo por el homicidio de Elías Miguel. De este modo, rechazó los planteos de la defensa para impugnar la acusación, excluir videos incorporados como prueba y dejar sin efecto la prisión preventiva.
La defensa, representada por el abogado Ezequiel Palavecino, solicitó la impugnación de la formulación de cargos realizada hace dos semanas, al considerar inconstitucional la incriminación de González, acusado de haber participado en los hechos que derivaron en la muerte del comerciante el pasado 17 de mayo.
Durante la audiencia realizada este martes en los tribunales de Bariloche, la defensa cuestionó el origen de la información que permitió identificar al acusado e iniciar la investigación en su contra. Sostuvo que la detención se produjo a partir de su presencia en el Hospital Zonal Ramón Carrillo con una herida de bala en el ojo derecho y del aviso realizado por personal médico a la Policía.
Según el planteo defensivo, la investigación se inició “a partir de la atención médica y no de la evidencia reunida para identificar al autor”. En ese sentido, argumentó que el Estado debe garantizar tanto el acceso a la salud como el debido proceso, y remarcó la importancia del secreto profesional para que las personas puedan recibir atención médica sin temor a consecuencias judiciales derivadas de esa asistencia. También destacó que, al momento de la internación, aún no existía un pedido de búsqueda sobre una persona determinada, sino sobre un vehículo.
Por su parte, la Fiscalía sostuvo que la investigación ya se encontraba en marcha antes del ingreso de González al hospital. Indicó que, dos horas antes de su llegada al nosocomio, tanto él como los restantes integrantes de la banda eran buscados por la Policía en distintos sectores de la ciudad.
“Su ingreso al hospital no dio origen a la persecución penal”, argumentó el Ministerio Público Fiscal, que además señaló que ya se tenía conocimiento de que uno de los presuntos coautores había resultado herido durante el hecho y permanecía prófugo. Asimismo, afirmó que las pruebas que vinculaban a González con el caso ya habían sido reunidas antes de su atención médica.
El juez también rechazó el pedido de la defensa para excluir los videos incorporados como prueba, pese al argumento de que su difusión pública podría afectar la opinión pública. Del mismo modo, ratificó la prisión preventiva al considerar que existen fundamentos suficientes para sostener la acusación.
La formulación de cargos
González permanece detenido desde el 17 de mayo, luego de haber ingresado herido de bala al Hospital Zonal utilizando una identidad falsa. La Fiscalía encuadró el caso bajo la figura de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de coautor.
La misma calificación legal fue atribuida a Juan Bonnefoi, el otro acusado que permanece detenido en el Establecimiento Penal III.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la defensa se opuso a la acusación al sostener que la teoría del caso presentada por el Ministerio Público Fiscal carecía de sustento suficiente. Sin embargo, el juez de Garantías Juan Pablo Laurence resolvió tener por formulados los cargos.
Según la acusación fiscal, el crimen ocurrió durante la noche del 17 de mayo. González habría actuado de manera organizada junto a al menos tres personas más. El grupo violentó el cerco perimetral de la propiedad de Elías Miguel y utilizó un elemento contundente para derribar la puerta de ingreso.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, los asaltantes ingresaron a la vivienda con fines de robo y exigieron dinero a la víctima. En ese contexto, el comerciante tomó un arma para defenderse, lo que derivó en un intercambio de disparos dentro de la casa.
Como consecuencia del enfrentamiento, González resultó herido y logró escapar, mientras que Elías sufrió lesiones de gravedad que provocaron su muerte a las 00:45 del 18 de mayo en el Sanatorio San Carlos.
Entre las pruebas presentadas por el Ministerio Público Fiscal —representado por el fiscal jefe Martín Lozada, el fiscal del caso Facundo D’Apice y la fiscal Betiana Cendón Jalil— figuran el testimonio de la esposa de la víctima, registros de cámaras de seguridad, documentación hospitalaria, informes policiales y rastros de sangre hallados en la vivienda y sus alrededores.
González, oriundo de Chubut, posee antecedentes por delitos contra la propiedad y registraba un pedido de captura vigente al momento de su detención. Debido a su estado de salud, la audiencia de formulación de cargos debió postergarse inicialmente, ya que se encontraba bajo tratamiento por la lesión sufrida en el globo ocular derecho.
El hecho
Según la investigación, cerca de las 20 horas del 17 de mayo, cuatro delincuentes ingresaron a la vivienda ubicada en la esquina de Albarracín y Sarmiento tras acceder por el sector de un lavadero de autos lindero. Luego de forzar una puerta, ingresaron con fines de robo.
Allí se produjo un intercambio de disparos entre los asaltantes y el propietario de la distribuidora Maranatha, quien recibió un impacto de bala en el abdomen. A pesar de ser trasladado a un centro asistencial, falleció minutos después.
Durante el enfrentamiento, uno de los sospechosos —identificado posteriormente como Franco Alí González— sufrió una herida de bala en el ojo derecho. Horas más tarde se presentó en el Hospital Zonal para recibir atención médica y quedó bajo custodia policial.
El acusado fue intervenido quirúrgicamente de urgencia. Posteriormente, se intentó extraer el proyectil alojado en su cuerpo, aunque la intervención no logró recuperarlo, por lo que aún no fue posible realizar peritajes balísticos sobre ese elemento.
La víctima
El asesinato de Elías Miguel generó una profunda conmoción en Bariloche. Conocido popularmente como “El Turco”, era propietario de la distribuidora y autoservicio mayorista Maranatha, ubicada en el barrio San Francisco II.
Además de su actividad comercial, participaba activamente en la Iglesia Metodista del Lago. Tras el crimen, vecinos, allegados y miembros de la comunidad religiosa expresaron su dolor y acompañaron a la familia durante los días posteriores al hecho.