Mirá el video: Lali Espósito se quebró en River por la música del violinista Javier Casalla
En su segunda noche en el estadio de River, Lali vivió un momento cargado de emoción que marcó a fuego la velada. Frente a más de 80 mil personas, la artista se quebró en pleno escenario durante la interpretación de Perdedor, una de las canciones con mayor peso introspectivo de su repertorio. La escena, acompañada por la lluvia y una puesta minimalista, se convirtió en uno de los hitos del show y generó una reacción inmediata tanto en el público presente como en redes sociales.
La cantante, vestida con un diseño claro y con el cabello empapado, se detuvo en el centro del escenario, iluminada por una luz puntual y rodeada de penumbra. El silencio del estadio solo fue interrumpido por los primeros acordes del violinista, Javier Casalla, lo que acentuó la atmósfera de intimidad. A medida que avanzaba la canción, la voz de Lali Espósito comenzó a quebrarse, evidenciando la carga personal que implica para ella este tema. El llanto no tardó en brotar y, lejos de ocultarlo, la cantante permitió que la vulnerabilidad formara parte de la experiencia compartida con su público.
El abrazo final entre Lali y Javier Casalla selló una actuación que el público convirtió en uno de los instantes más recordados del concierto, informó Infobae.
El segmento de Perdedor estuvo marcado por una escenografía sobria, donde el protagonismo recayó en la interpretación vocal y el acompañamiento instrumental. La iluminación tenue y el uso de elementos mínimos en escena crearon el clima propicio para el despliegue de emociones. Javier Casalla, cuya presencia fue clave, aportó un matiz melódico que acentuó la intensidad del momento, con la melodía de su violín. En las imágenes del show, se observa el diálogo visual entre cantante y músico, así como el abrazo final que selló la actuación.
Su vínculo con Bariloche
La relación del músico con Bariloche es directa, profunda y de larga data: es su lugar de residencia de manera esporádica y el espacio donde eligió conectarse con la naturaleza y la comunidad local. Sobrino del reconocido artista Chingolo y primo de Carlitos Casalla, su hijo Joaquín también es parte de los escenarios locales.
"Bariloche es uno de mis lugares en el mundo, nací sabiendo que era la tierra que había elegido mi tío Chingolo para instalarse definitivamente, y crecí leyendo sus historietas y admirando profundamente a mi primo Carlos en las contratapas de los discos en los que lo veía, como aquel en vivo de Pedro y Pablo, etc. Cuando tuve edad suficiente anduve muchísimo por ahí, subí los cerros, caminé los bosques y me metí en los lagos, me hice amigues entrañables y sellé la unión con mi familia Casalla y también con las cercanas familias Juni y Rapoport.
En Bariloche conseguí mi primer guitarra eléctrica y di mis primeros pasos con ese instrumento, siempre con mi primo al lado y con Chingolo como propiciador de todo experimento musical. Tuve un hijo que, como mi tío, elijió Bariloche para vivir, así que allí me fui también, a acompañar esa decisión en un momento muy importante de su joven vida" citó Javier.
Aunque su carrera internacional y sus compromisos con Bajofondo o las grandes producciones de Gustavo Santaolalla lo mantienen viajando de manera constante, Bariloche ocupa un lugar central en su vida y en su actividad artística actual por varias razones.
En la región encontró un equilibrio perfecto entre la vorágine de sus giras mundiales y la paz de la montaña, donde pasa largas temporadas componiendo.
Lejos de aislarse, Casalla se integró rápidamente al circuito artístico de la ciudad y de la región, sumando colaboraciones con músicos locales y es habitual verlo compartir escenario, grabar o producir de manera generosa a artistas, compositores y bandas de Bariloche y la zona andina.
En varias entrevistas, el músico ha destacado cómo el paisaje andino, el bosque y el clima de Bariloche influyen directamente en la sensibilidad de sus composiciones solistas y en los arreglos de cuerdas que trabaja a la distancia para proyectos nacionales e internacionales.
En resumen, Javier Casalla no es solo un visitante ilustre; es un vecino activo de Bariloche que enriquece constantemente la vida cultural y musical de la ciudad.
Algo de su trayectoria
Es un talentoso violinista, multiinstrumentista, arreglador y productor argentino, reconocido por su versatilidad y contribuciones a la música contemporánea. Miembro destacado de Bajo Fondo, la emblemática agrupación liderada por Gustavo Santaolalla, ha sido una pieza clave en la fusión de géneros como el tango, la música electrónica y el rock. Su habilidad para integrar el violín en contextos musicales modernos ha sido fundamental para redefinir los sonidos de la música popular argentina e internacional. A lo largo de su carrera, Javier Casalla ha demostrado una capacidad única para trascender géneros, fusionando estilos con una técnica depurada y un enfoque innovador.
Alumno de Boris Chumachenco y Ljerko Spiller, pasó por las orquestas Juvenil de LRA1 Radio Nacional (primer violin concertino desde 1987 hasta 1990) y Sinfónica Nacional (sexto primer violin desde 1992 hasta 1998). Abandonó la actividad orquestal para dedicarse a la música popular, llevando grabados como sesionista, arreglador, director y compositor centenares de discos. Colaboró con artistas tan variados como Mercedes Sosa, Gustavo Santaolalla, Charly García, Jaime Torres, Martha Argerich, Luciano Pavarotti, José Colangelo, David Lebon, Kevin Johansen, Daniel Melingo, Jorge Drexler, Julio Bocca, Julieta Venegas, León Gieco, Barbarita Palacios, Luciano Supervielle, Paulinho Moska y Marisa Monte y grupos como la Orquesta del Tango de Buenos Aires, Divididos, Bersuit, La Renga y Deep Purple.
Su único álbum solista, ’Javier Casalla’, es de 2005 y que salió editado en Europa por el sello Deutsche Grammophon. También grabó una gran cantidad de música para películas como Amores Perros, 21 gramos, Babel y Biutiful (Alejandro González Iñarritu), Tango (Carlos Saura), Aniceto (Leonardo Favio) y Diarios de motocicleta (Walter Salles), entre otras. Además participó tanto del álbum como de la película ’El Café de los Maestros’.