¿Quiénes hicieron las letras de Bariloche?: conocé el detrás de escena
El 25 de abril de 2019 fueron colocadas las letras corpóreas en la costa del lago Nahuel Huapi, a metros del Puerto San Carlos. Desde entonces, forman parte de la postal indiscutida elegida por miles de turistas y residentes para registrar su paso por el lugar. Sin embargo, hay un entramado oculto que no se remarca demasiado: cómo surgió la idea, los proyectos rechazados y quiénes fueron los artistas locales que las realizaron.
Martín Sabattini y Manu Rapoport (de Designo Patagonia), junto a Alois Franzosy y Edu Adano, fueron los responsables de llevar adelante el proyecto. En diálogo con El Cordillerano, Rapoport desandó el camino de la creación del cartel, revelando las intenciones originales del equipo y la sorprendente decisión final de las autoridades.
“En aquel momento nos contrató el Emprotur para proponer algún objeto urbano que cumpla la función de hito, que sea atractivo, que la gente se pueda sacar la foto y que construya la marca Bariloche”, recordó el diseñador.
Las propuestas creativas que fueron rechazadas
Ante el pedido inicial, el equipo puso manos a la obra y diseñó más de diez propuestas innovadoras que cumplieran con las pautas solicitadas. “La verdad es que era una más loca que la otra, pero había algunas muy interesantes", detalló Rapoport.
Sin embargo, el destino de esos diseños originales cambió drásticamente: "Diego Piquín, a quien le entregamos los proyectos, los llevó a la Comisión Directiva y a todas les dijeron que no”. En ese listado inicial, las letras corpóreas tradicionales ni siquiera figuraban. “Nos tiraron abajo todo lo que habíamos propuesto”, se lamentó el artista.
De la resistencia a la obra: "Nos parecía un bodrio hacerlas"
Al poco tiempo, las autoridades volvieron a contactar al equipo de diseñadores, pero esta vez con una directiva cerrada: querían el típico cartel con el nombre de la ciudad.
“Sinceramente nos parecía un bodrio hacerlas. Era y sigue siendo toda una gran copia de una gran copia de lo que hizo alguna vez un artista en Nueva York”, reflexionó Rapoport.
Para el diseñador, la redundancia era innecesaria en un entorno tan imponente: “¿Qué necesidad había de copiar, de hacer algo tan predecible cuando existía la posibilidad de implementar algo nuevo y creativo? No hace falta leer la palabra en la costa del lago para saber que estás en Bariloche, rodeado de un paisaje inconfundible a nivel mundial”.
Pese a las diferencias conceptuales, al tratarse de una licitación pública y entendiendo las complejidades económicas del sector artístico local, decidieron avanzar: “Obviamente que nos presentamos porque en Bariloche siempre para los artistas son momentos de vacas flacas, y terminamos realizando el trabajo”.
Manu y Martín, responsables de Designo Patagonia.
Insólito
Una vez aceptado el encargo, el equipo se comprometió a entregar una obra de máxima durabilidad debido a las hostiles condiciones climáticas de la costa del lago. “Más allá de que no nos atraía la idea, nos propusimos hacer un muy buen trabajo; utilizamos chapas de un calibre grueso y muy fuertes teniendo en cuenta la ubicación que tendrían”, explicó Rapoport.
Luego de un exhaustivo trabajo de pulido para eliminar imperfecciones y aplicar las capas de pintura correspondientes, llegó el momento del traslado, que terminó de la peor manera. “La municipalidad tardaba en venir a nuestro taller a buscarlas. Un día llegaron con un camión volcador y las empezaron a tirar arriba. No lo podíamos creer porque las abollaron por todos lados”.
Finalmente, una cuadrilla municipal se encargó de la instalación en la costanera. “Nunca las retocaron, así que desde el minuto uno estaban abolladas”, reveló el realizador sobre el detrás de escena de la estructura.
Un éxito indiscutido que generó nuevos pedidos
Más allá de los contratiempos y de que los creadores consideraron el diseño como un encargo puramente comercial, el cartel se transformó de inmediato en un fenómeno social. Hoy en día, es habitual ver largas filas de visitantes esperando pacientemente su turno para posar junto a las letras.
El éxito de la estructura fue tal que el estudio de diseño comenzó a recibir llamadas de intendencias de distintas partes del país interesadas en replicar la experiencia. “Nos pedían presupuesto y, fieles a nuestra manera de pensar, les pasábamos costos muy elevados para que dijeran que no... pero decían que sí”, confesó Rapoport entre risas.
Características
El cartel de Bariloche, mide 10 metros de ancho y fue financiado con fondos de la Ecotasa y el Emprotur.
El costo fue de $250.000 según informó en ese momento, el secretario de Turismo de la ciudad, el querido y recordado Gastón Burlón. El intendente de la ciudad era Gustavo Gennuso.
En enero de 2023 se colocaron letras similares frente al barrio Las Victorias, pero ya no fueron hechas por Manu y su equipo de trabajo.