Oftalmólogos de Río Negro restringen prestaciones programadas de PAMI por falta de respuestas
La Asociación de Oftalmólogos de Río Negro mantiene restringida desde hace dos meses la atención programada a afiliados de PAMI en reclamo por la falta de respuestas del organismo nacional ante una serie de planteos vinculados a topes prestacionales, atrasos en los pagos y el valor de las consultas médicas. El conflicto afecta a más de 110.000 jubilados en toda la provincia.
Así lo explicó Jorge Mancini, vicepresidente de la entidad, quien señaló que el conflicto comenzó en septiembre del año pasado, cuando PAMI implementó de manera unilateral un sistema de “topes” para las prestaciones médicas.
“Los pacientes llegaban al consultorio y aparecía un cartel diciendo que no podían atenderse porque el médico había cubierto su capacidad prestacional o porque el paciente había alcanzado el límite permitido”, explicó Mancini. Según indicó, la medida generó complicaciones especialmente en localidades alejadas, donde muchos afiliados recorren largas distancias para acceder a un turno.
El dirigente sostuvo que desde entonces intentaron abrir una instancia de diálogo con las autoridades de PAMI mediante reiteradas notas formales. “Presentamos cerca de tres notas hasta diciembre y recién tuvimos una reunión a fines de enero”, detalló.
Durante ese encuentro, los oftalmólogos plantearon distintos reclamos, entre ellos el atraso en la actualización de honorarios, demoras en los pagos y la categorización de la consulta oftalmológica como prestación técnica y no como consulta médica especializada.
“Mientras otras especialidades cobran una consulta de alrededor de 33 mil pesos, la consulta oftalmológica sigue en 12 mil porque está catalogada como técnica”, afirmó Mancini.
Según relató, tras aquella reunión se había acordado continuar las conversaciones la semana siguiente, pero eso nunca ocurrió. “Pasaron los días, las semanas y los meses sin respuestas. En total llevamos siete notas presentadas desde septiembre hasta ahora”, indicó.
Ante la falta de avances, la Asociación decidió limitar la atención programada para afiliados de PAMI. La medida alcanza controles anuales, renovación de anteojos, estudios no urgentes y cirugías programadas, como las de cataratas.
Sin embargo, aclararon que continúan atendiendo patologías crónicas y urgencias oftalmológicas. “Seguimos viendo pacientes con glaucoma, retinopatía diabética, maculopatías o pérdidas bruscas de visión porque entendemos que son situaciones que pueden derivar en daños irreversibles”, explicó.
Mancini advirtió además que la suspensión de las prestaciones programadas también puede traer consecuencias a futuro, ya que muchos diagnósticos se detectan justamente en controles preventivos. “Hay enfermedades que descubrimos en consultas de rutina y que, si no se tratan a tiempo, pueden llevar a una pérdida visual permanente”, señaló.
Desde la Asociación remarcaron que continúan abiertos al diálogo y reclamaron que PAMI retome las conversaciones para destrabar el conflicto y normalizar la atención de los afiliados.