2026-05-18

Avanza en Bariloche el proyecto para que el Paseo del Sur se llame Celestino Quijada

Se trata de un sector en el Alto de Bariloche, que luego de ser readecuado, lo utilizan vecinos de la ciudad para caminatas y esparcimiento. Además se convirtió en una vía segura para los peatones que deben transitar de manera paralela a la ruta.

Dentro de la asignación de calles, plazas, plazoletas y espacios públicos, ingresó al Concejo Deliberante la propuesta, ya comenzó a recorrer la ruta legislativa, ahora continuará en Comisiones y dentro de un mes será tratado en Sesiones, tomando ya estado parlamentario. El proyecto fue presentado por el concejal Leandro Costa Brutten y contó con la colaboración de Dante Daniel Paz, ambos de Incluyendo Bariloche.

Lee también: Dolor en Bariloche por el crimen de Elías Miguel: lo despiden como un hombre "carismático y servicial"

De esta manera se le asignaría el nombre de Paseo del Sur Don Celestino Quijada al tramo que va desde la intersección de las calles Pasaje Gutiérrez y Avenida Juan Marcos Herman, hasta la intersección de la Avenida Juan Marcos Herman y la ruta Héroes de Malvinas".

Quién era Don Quijada

La vida de Don Celestino es una historia de superación, arraigo profundo y amor por Bariloche, una trayectoria que merece ser celebrada y perpetuada en el corazón de nuestra comunidad.

Fue campeón del Concurso de Hacheros durante 7años consecutivos, pero además, fue ejemplo de trabajo y perseverancia.

Nació en el Manso en el año 1916 aunque su documento no citaba la fecha correcta puesto que una viejita española lo anotó en el Registro Civil de Chile y no en Ñorquinco como se hacía habitualmente en esos tiempos.

 Su mamá murió de pulmonía cuando era muy pequeño y transitó su infancia, acompañado solo por un perro y siendo alimentado por personas que se apiadaban de su situación.

Celestino tuvo una infancia cargada de hambre y tristeza, comía raíces y mendigaba. Con solo 12 años, se vino a vivir a Bariloche en busca de trabajo. Lo primero que consiguió fue a cargo de un carro con bueyes, llevando cosas de un lado a otro, pero era delgado entonces, no rendía mucho en ese puesto.

 Al conocer a doña Luisa Capraro todo fue mejorando, aprendió el oficio de la carpintería, hacía tejuelas y cortaba leña. Fue por su participación activa en la política que obtuvo un terrenito sobre calle Palacios, entre lo que actualmente es Diagonal Gutiérrez y calle Brown.  Allí formó familia y tuvo a sus primeros hijos.

 

El hacha

Fue por medio de otra oferta laboral en 1931 que se hizo uno solo con el hacha. Tuvo que cortar 1800 rollizos, madera que luego fue vendida a Madeco.

Más allá de ser el campeón por excelencia del Concurso de Hacheros, también fue quien tuvo la idea inicial del certamen. Se la comentó al recordado periodista y animador Carlos Bustos y al poco tiempo, se realizó la primera competencia de hachadores, pero no fue el ganador, la diferencia de tamaño de los rollizos llevó a que quedara segundo.

Luego fue contratado para seleccionar los troncos para los competidores, de 30 centímetros para las mujeres que ya comenzaban a medirse con sus pares. Nunca recibió un pago por esta tarea.

Pero más allá de su fuerza física, Don Celestino poseía una riqueza aún mayor: una memoria prodigiosa y un corazón generoso. Durante décadas, fue un narrador entusiasta y elocuente de la historia viva de Bariloche. Con alegría y orgullo, compartía anécdotas y recuerdos de la ciudad en formación, convirtiéndose en un tesoro humano para periodistas, historiadores y vecinos, y en un puente invaluable entre el pasado y el presente. 

 

Te puede interesar