2026-05-14

Una biblioteca móvil hace una parada en Bariloche

La propuesta llegó a la ciudad en el marco de la Fiesta de la Palabra.

En el marco de la Fiesta de la Palabra, estacionado afuera del Puerto San Carlos, hay un vehículo muy especial. “Es el bibliomóvil, una combi que lleva en su vientre muchos libros”, define la bibliotecaria a cargo del “transbordador” cultural, Teta Rodríguez.

Lee también: Vuelve la Fiesta de la Palabra

La mujer es oriunda de Cortaderas, “un paraje de Maquinchao que no figura en los mapas”, según advierte. Pero, en la actualidad, reside en El Cóndor, y se desempeña en la biblioteca popular del balneario.

“El año pasado empecé a andar con el bibliomóvil”, cuenta, y explica: “Es de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip). Nación hizo un comodato con Río Negro, así que estamos recorriendo la provincia, con el impulso de la Secretaría de Cultura rionegrina”.

“Me desempeño en la biblioteca, soy narradora y amo los libros, así que cuando me convocaron para esto me puso muy feliz”, resalta.

El bibliomóvil, afuera del Puerto San Carlos.

Igualmente, aclara que, en su niñez, pasó por una situación que la hizo alejarse temporalmente del ámbito bibliotecario. “El primer libro que leí fue Don Quijote de la Mancha (de Miguel de Cervantes Saavedra). Luego, Raíces (de Alex Haley). Este último me marcó muchísimo, porque vengo de un pueblo donde no existe el color de piel de la raza negra; es algo que descubrí en esa obra, donde también me encontré con la perversidad del ser humano. Cuando leía cómo maltrataban a esas personas, no podía creerlo. Entonces, empecé a preguntar por qué pasaba eso, y la bibliotecaria me dijo: ‘Esos son libros para adultos, para niños están Caperucita y Blancanieves’. Eso hizo que me enojara con la bibliotecaria, con Caperucita y con Blancanieves”, advierte, aclarando que luego, claramente, consiguió amigarse nuevamente con aquello.

Dentro del bibliomóvil.

En cuanto a su experiencia con el bibliomóvil, expresa: “Yo disfruto mucho, porque visitamos escuelas rurales, bibliotecas populares… Se arman jornadas donde los chicos llegan y pueden leer”.

Dentro del bibliomóvil hay opciones para diversas edades.

“Siempre aclaro que un libro no es competencia de un celular; por el contrario, conviven. Por la época que estamos viviendo, todo lo digital es necesario, y los libros no van a desaparecer; los chicos disfrutan un montón con ellos”, destaca.

Los libros como punto de encuentro.

“La propuesta del bibliomóvil es mostrar los libros que están en casi todas las bibliotecas populares. Acercarlos, para que los manipulen, que los vean, los lean mientras estamos en un lugar”, indica, para luego remarcar: “La intención es invitarlos a que continúen leyéndolos, haciéndose socios de una biblioteca popular en su pueblo o su ciudad”.

Astérix y Obélix también pasean a bordo del bibliomovil.

Te puede interesar