Estafa en Villa La Angostura: simularon una compra y le vaciaron la cuenta
Según contó el damnificado, todo ocurrió al mediodía de este lunes, cuando recibió una llamada telefónica de una persona que quería hacer un pedido. Como no reconoció el número, preguntó con quién deseaba hablar y el hombre respondió que buscaba comunicarse con “la despensa”.
El comerciante explicó que entonces le pasó el contacto a su esposa para que continuara la operación comercial. “El hombre dijo que quería comprar, pagar con transferencia y mandar al hijo a retirar las cosas porque era menor y no manejaba dinero. Me pareció coherente”, relató. Tras acordar la compra, el monto total de la mercadería ascendía a 16.500 pesos. Sin embargo, minutos después comenzó la maniobra fraudulenta.
El supuesto cliente volvió a comunicarse y aseguró que su esposa había cometido un error al realizar la transferencia: en lugar de enviar 16.500 pesos, supuestamente había transferido 1.650.000 pesos. “El tipo le decía que necesitaba que le devolviéramos la diferencia del dinero”, explicó el comerciante.
Su esposa le respondió que todavía no había recibido ninguna acreditación y que se comunicaría cuando el dinero ingresara a la cuenta, , informó La Angostura Digital. Poco después, el estafador envió un comprobante falso de transferencia. Mientras la mujer atendía el local, recibió otra llamada, esta vez de personas que aseguraban ser operadores de Mercado Pago.
Allí comenzó la presión psicológica. Según relató el comerciante, le dijeron que existía una transferencia retenida porque había sido denunciada como errónea y que, para evitar el bloqueo de las cuentas, debía devolver el dinero inmediatamente.
“Le dijeron que si no hacía eso le iban a bloquear las cuentas de Mercado Pago. Mi mujer entró en pánico y ahí la hicieron entrar como por un tubo”, señaló. Los delincuentes comenzaron entonces a guiarla paso a paso. Le pidieron que ingresara a sus cuentas y verificara qué fondos tenía disponibles para transferir.
Aunque no brindó claves bancarias, sí envió fotografías del frente de una tarjeta y de ambos lados de su documento de identidad. Además, los estafadores insistían constantemente en que no cortara la comunicación telefónica porque, según decían, si lo hacía quedarían obligados a bloquearle las cuentas.
En medio de la desesperación, la mujer llamó a su esposo desde el teléfono de su hija para pedirle que fuera urgentemente al comercio con otras tarjetas. “Cuando llegué, ella estaba convencida de que había que transferir dinero desde donde tuviéramos”, relató.
A partir de allí realizaron una serie de movimientos financieros guiados por los delincuentes. “Se hizo una transferencia desde mi tarjeta a su Mercado Pago, después de Mercado Pago a Naranja X y de Naranja X a otra cuenta. La hicieron hacer toda una movida; ella estaba mareada y seguía las instrucciones al pie de la letra”, explicó. Finalmente, tras concretarse las transferencias, la comunicación se interrumpió abruptamente. Los teléfonos dejaron de responder y la pareja comprendió que había sido víctima de una estafa cuidadosamente planificada. “Fue una estafa bien armada, aprovechando el mal momento y la presión psicológica que generan”, sostuvo el comerciante. Horas después apareció dinero acreditado en la caja de ahorro de la mujer, situación que generó aún más preocupación. “Inmediatamente saqué ese dinero y lo transferí a una cuenta segura porque todavía estamos tratando de averiguar si no se trata de algún préstamo que hayan sacado a nombre de ella y después reclamen el pago”, concluyó.