2026-05-13

Una ONG de relevancia mundial y un simposio en Bariloche focalizado en los incendios

Pusieron el acento en la prevención.

The Nature Conservancy, una organización ambiental global sin fines de lucro (de las más grandes en su tipo), escogió Bariloche como sede de un seminario denominado Manejo integrado del fuego en la Patagonia Argentina.

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La sede de la propuesta fue el hotel Alma del lago, en la avenida Bustillo 1151, con dos jornadas donde se presentaron diversos disertantes —algunos arribados especialmente de otros países, como México y Brasil— especializados en la temática de incendios forestales. Además, hoy—jueves— realizaran una actividad de campo, con una visita a la zona de la Comarca Andina, muy golpeada en estos años por las llamas.

“Desde hace relativamente poco, en The Nature Conservancy — puntualmente, en lo que hace a la Patagonia—, contamos con una nueva estrategia relacionada con el manejo integral del fuego”, explicó la ingeniera ambiental Lucila Lantschner, una barilochense que se desempeña en la organización ecologista.

“Teniendo en cuenta que hay más incendios, que se producen con mayor frecuencia y que cada vez son más difíciles de controlar, y como existen muchos organismos y grupos de personas trabajando sobre eso en la región, la idea fue juntarnos para empezar a hablar del manejo integrado del fuego, ya no sólo enfocándonos en el combate, sino también en cómo lo prevenimos, cómo nos preparamos, cómo lo pensamos desde las comunidades y a nivel de paisaje”, indicó Lucila, quien ha llevado a cabo labores en diversos países, siempre en cuestiones medioambientales.

Puntualmente en lo referido a The Nature Conservancy, indicó que se desempeña desde hace cuatro años en la entidad, a la que definió como “una ONG que trabaja desde más de seis décadas enfocándose en conservar los ecosistemas terrestres y acuáticos, y se encuentra en más de setenta países”. 

Sobre la razón que la llevó a integrarse a la agrupación, Lucila expuso: “Esta organización tiene un perfil que me es afín, porque no se fija sólo en la conservación ambiental, sino también en que las comunidades prosperen. Es decir, es algo alineado con mi profesión”. Y sumó: “Además, me brinda la posibilidad de estar en contacto con colegas de diferentes partes del mundo”.

Sobre la importancia de la temática tratada en el seminario, apreció: “Estamos en un contexto en el que el clima está cambiando, y a veces es muy difícil evitar los incendios, pero debemos estar mejor preparados”. Y añadió que la cuestión no distingue límites geográficos, sino que afecta diversas zonas, sin importar su desarrollo económico: “En diferentes latitudes, estamos teniendo el mismo problema, tanto los países de mayores como de menores recursos”.

Lucila tuvo a su cargo las palabras del cierre del seminario “en sala” (más allá de posteriores actividades en campo), y, en ese marco, destacó algunas cuestiones claves, a su entender, para mejorar la gestión de incendios en la Patagonia: “El primer punto es cambiar de paradigma, activar y tomar medidas de prevención antes de que empiece la temporada de incendios”.

En tal sentido, recalcó la relevancia de una guía preparada por The Nature Conservancy Argentina, de descarga gratuita (https://www.nature.org/content/dam/tnc/nature/en/documents/latin-america/Guia_Convivir_con_el_Fuego.pdf), un material práctico dirigido a vecinos y comunidades que viven en zonas de riesgo, con recomendaciones concretas para reducir la vulnerabilidad y aumentar la capacidad de respuesta frente a incendios.

“Debemos fortalecer la protección de la reserva de la biosfera que nuclea nuestros bosques andinos patagónicos y que necesita de un manejo de fuego para que sea realmente protegida”, expresó la ingeniera ambiental, para luego remarcar la necesidad de “activar la interfase entendiendo que la solución depende del involucramiento individual de cada persona que convive con los bosques: comunidades, brigadistas y turistas”.

El simposio reunió a sesenta y cinco especialistas, representantes de organismos públicos, brigadistas y actores del territorio, con el fin de debatir desafíos, compartir experiencias y pensar estrategias.

El fuego en la región se ha transformado en una triste postal de cada verano. Foto: Eugenia Neme.

Entre los presentes, estuvo Javier Grosfeld, quien en la actualidad se desempeña en el Centro Científico Tecnológico Patagonia Norte (una dependencia desconcentrada del Conicet) y posee un largo trayecto en el estudio de los incendios en la región. 

Más allá de una extensa carrera como docente universitario, Grosfeld — licenciado y doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Nacional del Comahue—, ha desarrollado un extenso camino en la gestión pública. En tal sentido, puede indicarse que estuvo al frente de la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales. También fue subsecretario de Recursos Forestales de Río Negro, teniendo a su cargo la Dirección de Bosques y el Servicio de Prevención y Lucha de Incendios Forestales (Splif).

Precisamente, a partir de su experiencia, resaltó la relevancia del simposio: “La idea ha sido reunir en un mismo ámbito a un montón de actores que trabajan en incendios forestales, algo que no suele suceder”. 

“Es raro que todo el ‘ecosistema’, por llamarlo de laguna manera, se junte. Es decir, investigadores, decisores, técnicos, brigadas voluntarias… todos reunidos en un mismo espacio discutiendo el tema de los incendios forestales”, añadió.

De tal forma, destacó las características particulares que tiene la problemática del fuego en estos tiempos: “Estamos en una nueva era, con grandes incendios forestales que abarcan superficies enormes, con comportamientos extremos y que, sobre todo, afectan a la población”.

Así, manifestó que el objetivo con el que se pensó el seminario estuvo dirigido a “discutir, más que el combate en sí mismo, estrategias relacionadas con la prevención; es decir, la reducción de las vulnerabilidades ante estos nuevos escenarios”.

“Esto es un gran desafío”, admitió, recalcando que “poner el foco en la prevención a nivel institucional es un gran paso”.

“Hace unos años, en la sociedad, las discusiones pasaban por tener más o menos aviones o helicópteros, y más o menos combatientes. En cambio, ahora sabemos que el enfoque puesto sólo en el combate tiene sus limitaciones, debido al comportamiento que está teniendo el fuego a partir de la vegetación, predispuesta a quemarse por los factores de cambio climático”, sostuvo.

De esa manera, reflexionó: “Hay que invertir y pensar en prevención. También es importante que la gente tome medidas preventivas en su casa y en su barrio”. 

“Todo eso, indudablemente, resulta la mejor inversión, porque reduce las probabilidades de tener eventos extremos y, por lo tanto, que afecten a la población, y también nos permite ahorrar un montón de plata en el combate de incendios forestales, que es costosísimo”, indicó, sin desdeñar de la importancia de las acciones para apagar las llamas. En tal sentido, recordando que él ha estado involucrado en el tema incendios desde su etapa de estudiante universitario, cuando era ayudante de campo en los noventa, etapa que estuvo marcada también por las llamas en la región, manifestó: “En la actualidad hay todo un sistema que antes no existía, pero tenemos que dar el siguiente paso, no sólo concentrarnos en combatir el fuego, sino en prevenirlo”.

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