SU VERDAD
La hija de Maru Botana respondió a quienes la trataron de mentir con su carrera como modelo en España
Hace 20 días, Sofía Solá, una de las hijas de Maru Botana, armó las valijas y se fue a Barcelona con una idea clara: empezar una nueva etapa y probar suerte con uno de sus grandes sueños, el modelaje. Desde entonces, la joven fue mostrando en redes cómo es su día a día allá, entre salidas, trabajo y pequeñas postales de su nueva vida.
Pero esa exposición también trajo lo de siempre: comentarios, críticas y gente poniendo en duda si realmente estaba trabajando como modelo o si todo era puro relato de Instagram. Algunos usuarios directamente la acusaron de estar “chamuyando” con el tema, y Sofía decidió no dejarlo pasar.
Lejos de enojarse, agarró el teléfono, se mostró recién levantada y habló sin filtro. “Hola, buen día, chicos. Bueno, esta es mi mañana. Estoy tipo clean face. Les comento todo el tema del modelaje porque vengo viendo varios comentarios”, arrancó, con naturalidad, desde sus historias.
Ahí explicó que vivir en Barcelona era un deseo mucho más viejo que cualquier contrato. “En principio, siempre fue mi sueño vivir en otra ciudad, más que nada Barcelona, porque desde que la conocí por primera vez me enamoré”, contó, dejando claro que el viaje no fue solamente por una carrera, sino también por una búsqueda más personal.
Sobre el modelaje, fue bastante realista y bajó cualquier fantasía de glamour inmediato. “Vos llegás y te suelen decir que podés trabajar o no trabajar. Más que nada el primer mes como que es más chill. El modelaje es un trabajo que no tenés ciertos horarios fijos y más si sos nueva en una ciudad”, explicó.
Y remató con una frase que terminó siendo la más comentada: “No, chicos, no forma parte de mi día a día. Pero tampoco voy a llegar acá y voy a ser la supermodel”. Sin vueltas, dejó claro que no está vendiendo una vida de pasarela que no existe.
Aunque mantiene vínculo con la agencia Two Management, su rutina no gira solo alrededor de castings y producciones. De hecho, también trabaja en el local d pastelería que su mamá tiene en Barcelona, mientras intenta construir su camino con más calma y sin tanta pose.
“Siempre quiero formarme, ser más una persona en sí, más que ser modelo de pasarela y revista. Acá estoy teniendo mi vida”, dijo. Y cerró con el tono relajado que viene mostrando desde que llegó: “Ahora me tengo que hacer un bronceado porque tengo unas fotos. ¡Sí, tengo unas fotos! Pero no es que te digo ‘tengo veinte fotos por día, porque acá soy la reina del modelaje’. No”. Hasta hubo lugar para el humor: “No me digan nada por mi cara de huevo, mis ojeras ni nada, ¿ok?”.