2026-05-11

En Bariloche se llevó a cabo un acto por la paz mundial

La Colectividad Rusa impulsó un encuentro en el Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur.

El Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur fue sede de un encuentro cargado de simbolismo, ya que, a partir de una convocatoria de la Colectividad Rusa barilochense, se desarrolló en ese espacio un acto por la paz, recordando el fin de la Segunda Guerra Mundial.

En el marco del 9 de mayo, acompañando una resolución impulsada por la ONU que llama, tanto ese día como el anterior, a realizar jornadas de reflexión y pedido de paz entre los pueblos, se vivieron momentos de gran emotividad.

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Se acercaron, para acompañar la propuesta, integrantes de las colectividades alemana y croata, además de representantes del Partido Comunista local y vecinos que se hicieron presentes para cumplir con el objetivo principal, es decir, recordar a quienes murieron en diversas guerras para así reafirmar un deseo común de paz para el mundo.

Justamente, se depositaron flores en memoria de los caídos en la Guerra de Malvinas, uniendo el recuerdo, el respeto y la esperanza en un mismo homenaje.

Depositando flores en el Memorial Héroes de Malvinas.

“Nos reunimos para recordar una de las fechas más trascendentales de la historia de la humanidad, el fin de la Segunda Guerra Mundial y la derrota del nazismo”, dijo la vicepresidenta de la comunidad rusa barilochense, Ivana Potapova, quien evocó: “Hace más de ocho décadas, el mundo quedó marcado por una guerra que dejó heridas imposibles de borrar”.

De tal forma, remarcó que el conflicto bélico “arrasó ciudades enteras, separó familias, apagó millones de vidas y cambió para siempre el destino de la humanidad”.

Alemania y Rusia, juntos, en recuerdo del fin de la Segunda Guerra Mundial.

“Veintisiete millones de ciudadanos soviéticos perdieron la vida en aquella guerra”, expresó, destacando que “detrás de cada cifra había una madre esperando el regreso de su hijo, un niño que creció sin abrazar nuevamente a su padre, un hogar que quedó en silencio”.

De esa forma, indicó que la intención era recordar “a quienes dieron su vida defendiendo a su pueblo, su tierra y la dignidad humana frente al horror del nazismo”.

“Y junto a ellos, recordamos también a todos los caídos de todas las naciones y de todas las guerras”, sumó, para así recalcar: “Recordamos también, con profundo respeto y emoción, a los soldados caídos en la Guerra de Malvinas. A aquellos jóvenes argentinos que, lejos de sus hogares y de sus seres queridos, enfrentaron condiciones extremadamente duras con valentía y entrega. Muchos tenían apenas la edad de comenzar a vivir. Y, sin embargo, debieron enfrentar el sufrimiento, la incertidumbre y la dureza del combate. Honramos a quienes no regresaron. A quienes quedaron para siempre en las islas, pero también en el corazón y en la memoria del pueblo argentino”.

Asimismo, Potapova expresó: “Y abrazamos con respeto a los veteranos y a las familias que continúan llevando, hasta el día de hoy, las huellas de aquella guerra. Porque cada vida perdida en una guerra es una herida que atraviesa a toda la humanidad”.

Ivana Potapova, durante el acto.

“Recordar no significa quedar atrapados en el pasado”, reflexionó la representante de la Comunidad Rusa, para luego considerar que rememorar “es asumir una responsabilidad”, con el objetivo “de transmitir a las nuevas generaciones el verdadero valor de la paz”. Así, habló de la importancia de “enseñar que el odio, la intolerancia y la violencia jamás pueden ser el camino”.

“Mientras recordemos el inmenso precio que tuvo la guerra, seguiremos comprendiendo el verdadero valor de la vida humana”, apreció.

Un encuentro en pedido de paz.

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