Quién era el “paciente cero” del brote de hantavirus en el crucero: murió tras una excursión en Ushuaia
El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ya tiene identificado a su “paciente cero”. Se trata de Leo Schilperoord, un biólogo y observador de aves neerlandés de 70 años que murió a bordo de la embarcación días después de presentar síntomas compatibles con la enfermedad.
La principal hipótesis de los investigadores indica que el hombre se contagió con la variante Andes del virus durante una actividad de observación de aves realizada en el basural municipal de Ushuaia, antes de que el barco iniciara su recorrido por el Atlántico Sur.
Schilperoord viajaba junto a su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, en una travesía de cinco meses por Sudamérica. El crucero había partido desde Tierra del Fuego rumbo a Cabo Verde cuando comenzaron a registrarse los primeros síntomas.
El 6 de abril, el ornitólogo presentó fiebre alta, dolores abdominales, cefalea y diarrea. Su estado de salud empeoró rápidamente y murió el 11 de abril dentro del MV Hondius.
El cuerpo permaneció durante varios días en el barco hasta llegar a la isla Santa Elena. Allí desembarcó también su esposa, quien comenzó a sentirse mal poco después y fue derivada de urgencia a Johannesburgo, Sudáfrica.
La mujer falleció el 26 de abril tras presentar un cuadro similar al de su marido, convirtiéndose en la segunda víctima fatal vinculada al brote.
La pareja vivía en Haulerwijk, una pequeña localidad del norte de Países Bajos, donde eran reconocidos por su participación en actividades vinculadas a la observación de aves y la biología.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias internacionales confirmaron al menos siete contagios y tres muertes relacionadas con el brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius.
Además, un ciudadano británico permanece internado en terapia intensiva en Sudáfrica, mientras continúan las investigaciones para determinar cómo se produjo la cadena de contagios dentro de la embarcación.