Una nueva pericia cambió el rumbo de la causa por la muerte de Ángel
La investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas un elemento que modificó el escenario judicial. Un nuevo informe pericial presentado ante la Justicia de Chubut determinó que el menor murió a causa de una neumonía bilateral, en contraste con los primeros resultados de la autopsia que apuntaban a un presunto homicidio.
La causa había avanzado inicialmente bajo la hipótesis de maltrato infantil, luego de que un informe preliminar señalara la existencia de múltiples lesiones internas en la cabeza del niño. A partir de esos datos, la Justicia ordenó la prisión preventiva de la madre biológica, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González, quienes continúan detenidos.
Sin embargo, los estudios histopatológicos incorporados recientemente al expediente concluyeron que la muerte no habría sido provocada por un traumatismo craneal, sino por una infección respiratoria aguda que no recibió tratamiento médico a tiempo.
El nuevo escenario abre ahora distintas líneas de análisis dentro de la investigación. Mientras las defensas buscarán la liberación de los imputados al sostener que no existió una agresión fatal, la fiscalía deberá determinar si hubo negligencia o abandono de persona por no haber brindado atención médica adecuada al niño.
La familia que crió a Ángel durante sus primeros años rechazó la nueva pericia y continúa sosteniendo que el menor fue víctima de violencia. Lorena Andrade, considerada por el entorno como su “mamá de corazón”, aseguró públicamente que el niño “no tenía ninguna enfermedad” y cuestionó la actuación judicial que permitió la revinculación con su madre biológica.