2026-05-05

¿La empanada más grande del mundo será patagónica?

Tuvieron que agrandar un horno pizzero y mandar a fabricar una bandeja especial para poder cocinarla.

La intención de Claudio Jaramillo es, el 24 de mayo, ingresar al Libro Guinness de los Récords por cocinar la empanada más grande del mundo en Esquel.

Pero… ¿cómo llegó a tener semejante idea?

La respuesta podría sintetizarse en que planeó un festejo para su pizzería que se le “fue de las manos”, pero, para mayores detalles, habría que ir bastante más atrás.

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Claudio, que tiene treinta y tres años, nació en Cerro Centinela, sitio al que define como “un pueblito a sesenta quilómetros de Esquel, una comunidad aborigen chiquita, de quinientos habitantes, al pie de la cordillera”.

“Allá había sólo primaria, así que en 2008 vine a Esquel a estudiar en una escuela técnica. Llegué, del campo a la ciudad, solo, y me mantenía mi abuela con los gastos, incluso el alquiler. Así que busqué trabajo y empecé de bachero en una pizzería. Después pasé a ayudante y, finalmente, me dejaron cocinar las pizzas”, cuenta.

De esa forma, desde las siete de la mañana hasta el mediodía, y luego también por la tarde, de una y media a cinco, estaba en el colegio. Después, a eso de las siete, ingresaba en la pizzería, donde permanecía hasta alrededor de la una de la madrugada.

En 2017 se trasladó a Bariloche y consiguió trabajo como cocinero en el hotel Llao Llao, pero en 2020, ante la llegada de la pandemia, y tras conseguir un permiso para movilizarse, retornó a Esquel.

Apenas se pudieron realizar ciertos trabajos de catering, con los primeros eventos de esos tiempos, su labor fue altamente requerida. De ese modo, mientras gran parte de la gente no encontraba el modo de regresar a sus labores, en un mundo aún marcado por el covid, a Claudio los pedidos gastronómicos le llovían. Fue por eso que, cuando tuvo la posibilidad de instalar su propio local, dedicado a pizzas y empanadas, decidió bautizarlo Baruch, término hebreo que significa “hombre bendecido”.

Y cuando ese emprendimiento cumplió un año, y también cuando llegó a los dos, los festejos se hicieron en el propio local con una torta de grandes dimensiones.

Un cocinero atento a los detalles.

Ahora bien, en 2026, momento en que soplarán las velitas por tercera vez, se le ocurrió, ya que participará de un encuentro de emprendedores en el predio de la Sociedad Rural de Esquel, donde habrá un amplio sector dedicado a la gastronomía, “la idea de realizar una empanada grande”. 

La intención, en principio, no tenía que ver con superar ningún récord, sino que pretendía que la "empanadota" sirviera para compartirla con la gente presente. “Pensamos en cocinar una de alrededor de seis kilos, pero me empezaron a preguntar por qué no la hacíamos más grande… Al final, el proyecto se me fue de las manos”, sonríe.

Desde que descubrió la cocina, Claudio no paró.

“Estimo que la empanada llegará a los veinte kilos o un poquito más. Será de un metro de largo, con setenta y cinco centímetros de ancho.

Al ponerse a averiguar, Claudio se enteró de que la empanada más grande cocinada en una sola pieza (las hubo mayores, pero hechas por segmentos que luego unían) estaba registrada en Colombia. “Pesó catorce kilos”, informa.

Por tal motivo, el 24 de mayo, en Esquel, habrá un escribano que deberá certificar, junto a dos testigos, todos los datos, incluido el peso, en una balanza que ya fue autorizada para su uso, para que después la gente encargada del Libro Guinness de los Récords certifique que la empanada en cuestión sea la más grande del mundo.

Claudio trabajando.

“Será de carne de novillo cortada a cuchillo, igual a las que vendemos en el negocio, pero de gran tamaño. Llevará cebolla, morrón, huevo y verdeo, más los condimentos”, apunta Claudio.

¿Y dónde la van a cocinar? “Fuimos a buscar un horno a Bariloche, aunque lo tuvimos que modificar un poco. Originalmente, era un horno pizzero de dieciocho moldes, pero le tuvimos que poner veinticinco centímetros más de largo para que la bandeja pueda entrar. Costó, porque el herrero tuvo que moldear una placa de acero inoxidable y ampliarle el techo”, cuenta Claudio, quien también devela que la bandeja en la que se cocinará la empanada tuvo que mandarla a hacer en una metalúrgica de Buenos Aires. “Será de acero grueso, para que soporte el peso y no se doble con el calor en el horno. Esta semana debería estar lista”, comenta el cocinero, que en los últimos años obtuvo varios premios. En tal sentido, enumera: “En 2022, fui campeón de la empanada y pizza a la piedra; en 2023, gané el campeonato sudamericano de pizza gourmet; en 2024, salí campeón mundial de la empanada. Todo eso, en Buenos Aires. En 2025, en tanto, viajé a Italia con la selección argentina de pizzeros, para competir en Parma, una experiencia única. Me traje ideas y las incorporé al negocio”.

El "rey" de la empanada.

Cabe resaltar que en el encuentro que se llevará a cabo en Esquel, FeriArte, en el marco del cual Claudio intentará batir el récord mundial de la empana más grande, también habrá chefs de diversas localidades que cocinarán y brindarán charlas. Por ejemplo, desde Bariloche viajará Aníbal Ramírez, a cargo de la cocina del Sheraton de esta ciudad. Y Claudio prometió que lo hará cocianar junto a él para ser parte de “la empanada más grande del mundo”.

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