Femicidio del barrio Lera: vuelven a rechazar el pedido de nulidad de pruebas y el policía acusado seguirá preso
En una audiencia realizada en el marco de la causa por el femicidio de Estefanía Civardi (ocurrido el año pasado en el barrio Lera y en el que se encuentra implicado un policía), la defensa solicitó la nulidad de tres actas de inspección ocular por presuntas "irregularidades en la recolección de pruebas y en la cadena de custodia de un arma secuestrada", donde se detectaron tres perfiles genéticos: el de la víctima, el del acusado Emerson Marín y el de una tercera persona no identificada. El juez de garantías resolvió rechazar el pedido por no contar con sustento, no fundamentar los supuestos vicios y por tratarse de apreciaciones “que no corresponden a esta etapa del proceso”. El acusado seguirá detenido en el Penal 4 de Viedma.
El planteo fue impulsado por el abogado defensor Navarro, quien sostuvo (por segunda vez) que estas supuestas fallas invalidan los resultados periciales y que, en consecuencia, no deberían ser utilizados como prueba en el proceso. Además, pidió la nulidad de resoluciones judiciales que dispusieron la prisión preventiva, al considerar que se habrían basado en información errónea respecto a la formación policial del acusado, Emerson Marín: “Sólo hizo un curso, el de la Ley Micaela,y no cuenta con conocimiento de evasión” sostuvo el letrado insistiendo con la liberación del imputado.
Durante la audiencia, el juez de garantías César Lafranchi rechazó nuevamente el planteo. “Se le consultó al defensor si esta audiencia tenía un objeto distinto, y manifestó que pretendía la nulidad de la extracción de ADN, del secuestro y del objeto. Sin embargo, ya tenía conocimiento de estas cuestiones y pudo haberlas planteado oportunamente, por eso existe el acto de convalidación donde depuso esa posibilidad”, explicó. La convalidación significa que cuando una parte no cuestiona un error a tiempo, se entiende que lo acepta.
El magistrado agregó que la defensa reiteró cuestionamientos ya formulados previamente sin introducir elementos nuevos. “No ha indicado vicios reales o concretos en las actas ni la afectación al derecho de defensa. La presencia de un tercer perfil genético es una cuestión de apreciación que corresponde al juicio, no a esta etapa procesal”, señaló.
En ese sentido, resolvió que “deben rechazarse las nulidades propuestas porque ya habían sido resueltas por su propia voluntad en una audiencia anterior”. Además, por pedido de la querella, se enviará las actas de la audiencia al colegio de abogados para que revise el accionar jurídico técnico del abogado defensor.
Por su parte, el defensor Navarro insistió en que la nulidad se fundamenta en la contaminación del arma y en la aparición de un perfil genético desconocido. “Estamos describiendo el vicio en la cadena de custodia que deriva en la invalidez de la prueba”, sostuvo. También había anticipado la posibilidad de impulsar un planteo por indefensión, aunque finalmente desistió de esa vía debido a que significaría apartarlo de la defensa de Emerson Marin.
En esa línea, el fiscal Lozada remarcó que “la defensa vuelve a discutir cuestiones ya tratadas en audiencias anteriores, sin demostrar una afectación real”. Además, indicó que la existencia de un tercer perfil genético “en nada anula la validez de los hallazgos”.
La querella, representada por los abogados Govetto y Soto, coincidió en que los cuestionamientos forman parte de una valoración probatoria que debe ser debatida en el juicio oral. “No es esta la etapa para discutir cómo se manipuló el arma o el alcance de las pericias. Eso no provoca la nulidad del secuestro”, afirmó.
De este modo, el tribunal ratificó por segunda vez en menos de un mes la validez de las actuaciones cuestionadas.
El crimen que se investiga
El hecho ocurrió el 30 de julio de 2025 en una vivienda ubicada en calle Los Radales al 800, en el barrio Lera, donde fue asesinada una joven de 22 años. La víctima fue hallada en su habitación con una herida de arma de fuego en la cabeza.
De acuerdo a la investigación, durante la madrugada se escuchó una detonación y el disparo habría provenido del arma reglamentaria del imputado, un efectivo de la Policía de Río Negro, quien fue detenido en el lugar tras dar aviso a emergencias.
El hombre fue imputado por homicidio triplemente calificado, por el vínculo, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego. En las primeras acciones de investigación intervino personal de Gendarmería Nacional para garantizar la imparcialidad (ya que el involucrado pertenecía a la fuerza policial y se encontraba prestando servicio en la Unidad Segunda como refuerzo).