Adorni en Diputados: “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”
El ambiente político del miércoles en la Cámara de Diputados era una olla a presión. En el centro de esta atmósfera caldeada, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó por primera vez su informe de gestión. Esta no fue una sesión cualquiera; el presidente Javier Milei asistió junto con altos representantes del Gabinete nacional en un contexto cargado de expectativas y tensiones debido a las acusaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito que pendían sobre la figura de Adorni.
Sin temor y con convicción, Adorni se dirigió al Congreso, comenzando con una defensa tajante de la gestión económica de su administración. "Encontramos una nación al borde del abismo económico culminando en un estado de crisis terminal, caracterizado por un cepo cambiario y una brecha absurda de 200%", recalcó en tono severo. Continuó detallando el "gobierno sobredimensionado," altos niveles de déficit fiscal, un trágico 60% de pobreza infantil, y un aislamiento internacional sin precedentes. En respuesta a este escenario, expuso los logros de su Gobierno y calificó los resultados obtenidos hasta ahora como "contundentes y positivos".
Además, aseguró que las decisiones económicas tomadas rápidamente evitaron un agravamiento mayor, a través de la ejecución efectiva del plan antinflacionario. Como resultado directo, la inflación escalofriante que heredaron se redujo drásticamente del 211% al 31,5% en apenas dos años.
En el acalorado intercambio, Adorni no escatimó en acusaciones contra el kirchnerismo, denunciando un intento de golpe para desmoronar al Gobierno. "Durante la campaña electoral, itineraron estratagemas para engendrar incertidumbre como el aumento de las tasas y pánico cambiario," afirmó, subrayando los esfuerzos deliberados de desestabilización.
Adorni no cesó sus críticas aquí. Prosiguió arremetiendo contra empresarios y medios que, según él, apoyaron estas maniobras desmedidas. Destacó cómo "la inflación del riesgo país azotó preocupando a la gente agradecida a una supuesta victoria kirchnerista en años próximos."
No buscó así cerrar uno de los frentes más sensibles de su exposición ante el Congreso, atravesada por cuestionamientos sobre su situación patrimonial y el uso de recursos públicos. “No cometí ningún delito”, afirmó, y atribuyó las acusaciones a “operaciones políticas”.
Fue después de un largo discurso de más de una hora. Solo al final hizo mención a su situación judicial. “Sé que muchos de ustedes les gustaría hacer de esta presentación un juicio público a mi persona”, les dijo a los legisladores. Les recordó que su función constitucional es evaluar la marcha del Gobierno, no a él como funcionario.
Aun así, el jefe de Gabinete decidió hacer referencia a su situación. “Pese a eso, responderé a fin de demostrar a los argentinos que este es un gobierno transparente y que cree firmemente”, afirmó.