¿Hay lugar en las góndolas rionegrinas para la carne de burro?
Luego de la polémica por la propuesta de incluir la carne de burro en la alimentación de la población en Chubut, se abrió el debate que incluye desde preocupaciones éticas por el uso tradicional del burro como animal de trabajo y compañía, hasta cuestionamientos sobre la seguridad de su consumo.
Sobre la legalidad de esta práctica, el Secretario de Ganadería de Río Negro, Tabaré Bassi, aclaró al medio ANRoca que la comercialización es factible "siempre y cuando se cumplan los procesos que garanticen la inocuidad del producto". Esto implica que la faena, el desposte y la venta deben realizarse en lugares habilitados, asegurando la cadena de frío en todo momento.
Bassi precisó que, actualmente, el frigorífico de Chimpay es el único en la zona habilitado específicamente para la faena de equinos. "No hay recaudos diferenciales respecto al resto de las especies utilizadas para producción de carne; son los mismos requisitos", explicó el funcionario, aunque señaló que, hasta el momento, ningún otro establecimiento de la provincia ha solicitado habilitar el rubro.
En la vereda opuesta, la Asociación Protectora de Rescate Equino (APRE) y diversas ONG han manifestado un enérgico repudio. Advierten que estos animales no poseen trazabilidad y suelen ser tratados con fármacos que no son aptos para el consumo humano.
Desde las organizaciones proteccionistas, subrayan que mulas y burros son animales de compañía y trabajo, y que su faenamiento podría encuadrarse en actos de crueldad según la legislación vigente.
Polémica iniciativa de un productor de Chubut
En medio de la crisis de la producción ovina en Chubut, Julio Citadini, un productor de Trelew, decidió apostar por la comercialización de carne de burro. La propuesta surgió como respuesta a las dificultades estructurales que enfrenta la ganadería tradicional en la región, y apunta a diversificar la producción con especies más resistentes y de menor costo de mantenimiento.
Desde el inicio de las pruebas en abril de 2026, la carne de burro se ha comercializado en lugares selectos, tal como una carnicería en Trelew, donde se vende a 7.500 pesos por kilo. Los cortes, semejantes a los de la carne vacuna, intentan posicionarse como una opción dentro de las preferencias alimenticias habituales de la población local.