Crecen las amenazas de tiroteo en escuelas de Neuquén y Educación refuerza medidas preventivas
Las reiteradas amenazas de tiroteo en escuelas de Neuquén encendieron las alarmas en el sistema educativo y obligaron a las autoridades a activar protocolos de manera inmediata. En los últimos días se sumaron nuevos casos en distintas instituciones, lo que derivó en suspensiones de clases, presencia policial y despliegue de equipos interdisciplinarios.
El fenómeno no es aislado y se replica en distintos puntos del país, lo que profundiza la preocupación y obliga a un abordaje integral.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en el Cpem N°31 de Centenario, donde el equipo directivo decidió suspender las clases en los tres turnos tras detectarse un mensaje que advertía sobre una posible amenaza.
La medida se extendió durante toda la jornada y estuvo acompañada por la convocatoria a una reunión con familias, con el objetivo de informar la situación y definir estrategias de prevención.
En paralelo, en el Cpem N°71, aparecieron carteles con amenazas anónimas dirigidas a directivos, lo que activó un protocolo de intervención. En este caso, se dio intervención a Supervisión de Nivel Medio, equipos interdisciplinarios y la Comisaría 52, que realizó un relevamiento en el edificio.
Además, se dispuso presencia policial en horarios de ingreso y salida, mientras que dentro de la institución se desarrollaron jornadas de reflexión bajo la consigna de “escuelas libres de violencia”.
Protocolos activos y abordaje integral
Desde el sistema educativo provincial indicaron que cada caso se aborda con máxima seriedad, activando de inmediato mecanismos que incluyen contención a estudiantes, comunicación con familias y trabajo conjunto con organismos de Salud, Defensoría y fuerzas de seguridad.
Estos episodios se suman a situaciones recientes que ya habían requerido la intervención de los Equipos de Apoyo Interdisciplinario (Eaopie) y autoridades del Consejo Provincial de Educación.
A pesar del contexto, desde Educación descartan medidas de control estrictas como detectores de metales. En cambio, el enfoque está puesto en la prevención, la convivencia y el fortalecimiento de los vínculos dentro de la escuela.
Uno de los factores clave que explican la proliferación de estas amenazas es el rol de las redes sociales. La psicóloga infantojuvenil Candelaria Irazusta advirtió que muchos adolescentes actúan bajo anonimato o “pseudoanonimato”, lo que reduce la percepción de las consecuencias.
En ese marco, señaló que muchas amenazas responden a una lógica de impacto o búsqueda de atención más que a una intención real de concretar un hecho violento.
Sin embargo, subrayó una dificultad central: no siempre es posible distinguir qué amenaza puede ser real, lo que obliga a activar protocolos en todos los casos.
También remarcó la existencia de un “efecto contagio”, donde la viralización de situaciones similares en otras provincias incentiva la repetición de este tipo de conductas.
El rol de la escuela y la familia
Frente a este escenario, la respuesta se centra en un abordaje integral que involucra tanto a la escuela como a las familias. Desde Educación se impulsan espacios de reflexión, programas de convivencia escolar y fortalecimiento de los equipos de orientación.
Para la especialista, la clave está en construir entornos seguros desde lo emocional. “La seguridad también es emocional”, sostuvo, al remarcar que no alcanza con medidas de control si no se trabaja sobre los vínculos.
En esa línea, se insiste en la necesidad de contar con protocolos claros, normas de convivencia y capacitación docente, además de políticas sostenidas en el tiempo.