Causa marihuana en Bariloche: la pericia de los celulares secuestrados será clave para fijar la audiencia
La investigación por el millonario secuestro de marihuana en la zona oeste de Bariloche entró en una etapa de definiciones tecnológicas. Tras el operativo realizado el pasado viernes por Gendarmería Nacional en el kilómetro 16 de la Avenida Bustillo, la Justicia Federal confirmó que aún no se ha fijado fecha para la audiencia de imputación, ya que el proceso depende estrictamente de las pruebas que arrojen los dispositivos electrónicos incautados.
El fiscal federal Fernando Arrigo, quien lleva adelante la causa junto a su par Juan Cruz Ohet, señaló en diálogo con El Cordillerano, que el peritaje de los teléfonos celulares secuestrados es el paso administrativo y judicial prioritario. El objetivo de los investigadores es determinar si la magnitud del cultivo estaba destinada exclusivamente al consumo personal o si existía una red de comercialización y distribución en la ciudad.
Tres meses de inteligencia
El allanamiento fue el resultado de 90 días de tareas de campo realizadas por la Unidad de Delitos Complejos de Gendarmería. Los disparadores del caso fueron los propios vecinos del barrio Valle Escondido, quienes alertaron sobre dos señales inconfundibles: el intenso olor característico de la planta y el resplandor de potentes luces LED que permanecían encendidas durante toda la madrugada.
Al ingresar a la propiedad, los efectivos se encontraron con un sistema de cultivo de alta complejidad. El invernadero contaba con espacios diferenciados para el crecimiento y el secado de las plantas, evidenciando un conocimiento técnico avanzado.
Hallaron 29 plantas de marihuana, 725 semillas, equipamiento de ventilación e iluminación profesional. Hasta el momento, hay 10 personas imputadas y no se descarta que esa cifra aumente a medida que avance el proceso.