De monjas, brillo, música y más…
El ámbito de la comedia musical se está abriendo paso en Bariloche a pasos acelerados. Prueba de ello es el éxito de Casi hermanas, una obra que, desde el año pasado, se ha presentado en diversas salas de la ciudad, así como también en Dina Huapi, Las Grutas y Esquel.
Precisamente, ahora se ha anunciado una función en la Biblioteca Sarmiento, el sábado a las 20, y ya está previsto presentarse en agosto en Buenos Aires.
“Nació como un proyecto para concretar una obra con la cual poder ser parte del circuito de Bariloche y, a la vez, realizar una gira”, dice su creador, Julián Guajardo, quien detalla: “Todo comenzó como un laboratorio teatral, con alumnas de mi escuela, hasta alcanzar el producto que es hoy”. La referencia a la enseñanza tiene que ver con su rol como docente en Jullywood (juego de palabras entre Julián y Hollywood), una propuesta educativa que este año cumple una década de vida.
Casi hermanas, un musical con todas las letras.
“Mi relación con el teatro arrancó durante la primaria, tomando clases de canto y descubriendo las comedias musicales. Ya en el secundario comencé a estudiar acerca de todo eso, y después me recibí como profesor de teatro en la Universidad de Río Negro”, comenta Julián, quien detalla que decidió comenzar con la escuela de comedia musical para reunir, en un solo espacio, las tres disciplinas que la integran, es decir, teatro, canto y danza. En ese sentido, destaca: “Cada vez se acerca más gente, ya sea por disfrute o necesidad de una actividad extra, y también porque hay personas que descubren que las películas que siempre miraban eran comedias musicales y quieren aprender”. Asimismo, remarca que, en este momento, “hay varias ofertas en la ciudad para aprender comedia musical, y eso es algo positivo”. En tal sentido, considera que “se trata de una cosa que la gente pedía, tanto para tomar clases como para ir a ver al teatro, es decir, contar con más ofertas en cartelera”.
Trabajando en equipo.
Si bien Julián está acostumbrado a montar obras ajenas, reconocidas, con sus alumnos, para las muestras que hace de la institución que encabeza, Casi hermanas es su segunda incursión en una creación propia y la primera para adultos, porque el debut había estado dedicado al público infantil. Tras la pandemia, ante una convocatoria provincial, escribió La luz, presentando a “dos extraterrestres, madre e hijo, a quienes se les iba la electricidad de la nave; y se mostraba cómo debían hacer para relacionarse sin pantallas ni videojuegos ni nada de eso”, según cuenta Julián, quien revela que, de algún modo, se vinculaba a lo que sucedió durante la presencia del covid, con la gente encerrada, “entablando una charla cara a cara”. La obra quedó seleccionada y se estrenó también en la Biblioteca Sarmiento.
Unas monjas muy particulares.
En lo referido puntualmente a Casi hermanas, señala: “Se trata de un convento en quiebra, que acaba de ser abandonado por el padre, que era el encargado, dejando a tres monjas y una novicia a la deriva, con un coro que no funcionaba desde hacía tiempo, y se encuentran con una mocatriz (acrónimo de modelo, cantante y actriz), una estrella totalmente absurda, que les pide asilo y termina ayudándolas a remontar el coro, a partir de su mundo, que es totalmente opuesto al de ellas”. Además de autor y director, Julián también es uno de los intérpretes, ya que se pone en la piel de Valentina, la mocatriz en cuestión. Así, dice que en escena son cinco protagonistas, y otras cinco personas que trabajan junto a ellos en lo que hace a cuestiones técnicas.
Preparándose para salir a escena.
“Estoy muy contento. Ha sido un camino que arranqué desde abajo, conociendo el mundo del teatro tanto del lado de la producción como de la dirección, manejando elencos. Me pone muy feliz haber llegado a crear un producto que tenga humor, teatro, danza y canto, donde la gente la pasa tan bien que después quiere volver, porque sabe que ninguna función es igual a otra, ya que la obra tiene mucha interacción con el público todo el tiempo, y eso hace que cada vez sea diferente”, señala Julián, quien, más allá de que Casi hermanas ocupa casi todo su tiempo, ya tiene en mente una próxima obra, también una comedia musical (obviamente), pero de otra temática que prefiere aún no develar.