LA QUE PUEDE, PUEDE
Pampita cruzó a quienes la critican por su millonario cachet y explicó sus motivos
La polémica explotó sin aviso y tuvo un efecto dominó inmediato. Todo comenzó cuando Yanina Latorre lanzó una bomba al aire al revelar cuánto habría cobrado Pampita por un ciclo en la TV Pública. El número fue tan impactante que rápidamente encendió el debate.
“Son 4 días de trabajo, 3 programas por día y le pagan 25 millones de pesos”, disparó la panelista, sin rodeos. La cifra no solo sorprendió, sino que también abrió la puerta a una catarata de especulaciones sobre los ingresos de la modelo en distintos ámbitos.
A partir de ahí, el tema escaló. Se empezó a hablar de sus cachets en eventos, presencias en el interior y hasta entrevistas pagas. El foco dejó de estar en el supuesto contrato televisivo y pasó directamente a su manera de trabajar.
En ese contexto, el equipo de Infama fue a buscar la palabra de Pampita. Lejos de esquivar la pregunta, eligió responder con claridad y sin incomodarse por la controversia. “Las marcas de todo el país lo saben. Yo tengo un cachet y si me contratan, voy”, afirmó.
Con años de trayectoria sobre los hombros, dejó en claro que aprendió a ponerle precio a su trabajo. “Viajo muchísimo al interior del país para estar en shoppings, eventos privados, inmobiliarias... si me pagan, viajo. Hay un monto fijo porque ir al interior requiere un esfuerzo”, explicó.
Además, se ocupó de remarcar su rol en cada negociación. Aunque cuenta con un equipo que inicia los contactos, la decisión final pasa por ella. “Arreglo mis contratos, hablo con el cliente directo”, sostuvo, marcando su postura profesional.
Las críticas, sin embargo, no tardaron en llegar, especialmente por las entrevistas en las que habría cobrado. Lejos de achicarse, Pampita redobló la apuesta y recordó su historial mediático: “He ido a muchos programas gratis. Me sorprende todos los que se olvidan de los móviles y notas que he dado cuando me paran por la calle, que además son eternas”.
Por último, fue aún más filosa al justificar los casos en los que sí decide cobrar. “Es el precio que pongo porque requiere que me exponga más contando cosas personales que a veces, no tengo ganas de contar”. Sin pedir disculpas, dejó claro que su intimidad también tiene valor.