Un conflicto entre el cemento y la historia: se desconoce aún el futuro del arrayán de calle Moreno
La Comisión Legislativa del Concejo Municipal recibió este miércoles una nota formal que busca frenar lo que los especialistas consideran una sentencia de muerte para uno de los ejemplares más emblemáticos del casco urbano: el arrayán centenario de la calle Moreno, situado en el predio donde funcionaba el Correo Argentino.
Marcela Ferreira, de la Comisión de Arbolado Público, explicó que el ejemplar es una especie endémica de los bosques andino-patagónicos y uno de los pocos autóctonos que resiste en pleno centro. "Tiene 100 años y está en perfecto estado. La desarrolladora quiere moverlo tres metros hacia la calle para facilitar la construcción, pero trasplantarlo implicaría la muerte del ejemplar", advirtió. Estuvo acompañada por Liliana Schiabo y Gerardo Rep.
Según los referentes ambientales, el Servicio Forestal Andino —organismo responsable de su custodia— no ha autorizado el movimiento del árbol. Por este motivo, cualquier intento de traslado fue calificado por los denunciantes como un acto "totalmente ilegal".
Más allá de su valor ecológico, el árbol posee una carga histórica fundamental para la identidad de Bariloche. El terreno fue originalmente la vivienda del Doctor Neumeyer, quien ordenó plantar el arrayán en la década de 1930.
Gerardo Rep, quien acompañó la presentación ante el Concejo, enfatizó: "No hay dinero que compre 100 años de vida. Dejarlo donde está realzaría la obra; destruirlo por un capricho arquitectónico es un acto mezquino".
La denuncia también puso el foco en la degradación general del verde en la ciudad. "Cada día convivimos con menos árboles, canteros vacíos y ejemplares enfermos. Perder un activo de esta magnitud, que es patrimonio de todos los vecinos, es un retroceso que no podemos permitir", concluyeron desde la Comisión.