2026-04-03

Una multitud vibró con la elaboración de la barra de chocolate más larga del mundo

Con 222 metros de extensión, el evento central de la Fiesta del Chocolate reunió a familias, turistas y maestros chocolateros en una jornada marcada por la alegría.

Con un conteo regresivo cargado de expectativas, comenzó la elaboración de la barra de chocolate más larga del mundo en Bariloche, uno de los momentos más esperados de la Fiesta del Chocolate. A lo largo de sus 222 metros, la propuesta reunió a una multitud que se acercó para vivir de cerca una experiencia única.

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Desde temprano, familias enteras se ubicaron a lo largo de las cuadras de calle Mitre para no perderse ningún detalle. El clima acompañó con una jornada muy agradable, ideal, mientras los rostros de chicos y grandes reflejaban un claro entusiasmo. 

Los más pequeños fueron protagonistas: muchos, sonrientes, observaban atentos desde los hombros de sus padres para lograr una mejor vista. Otros, con orejas de conejo y celulares en mano, intentaban capturar cada instante de la elaboración.

A medida que avanzaba el proceso, decenas de maestros chocolateros trabajaban de manera coordinada, desparramando el chocolate sobre la superficie, en algunos casos al ritmo de la música que ambientaba el lugar. Baldes repletos del producto se volcaban cuidadosamente, siguiendo tiempos precisos para garantizar la calidad y el enfriado adecuado.

Alejo está atento a la distribución Una familia de Neuquén. Se quedan hasta el domingo. Llegaron el miércoles. 

El clima general fue alegría y algo de ansiedad por el momento final. Una vez que el chocolate se endureció y se agregaron frutos secos, llegó el instante más esperado: el corte y la distribución.

Alejo, de 8 años, tiene una discapacidad motriz. Llegó el miércoles con su familia de Neuquén. Espera con ansiedad la entrega de chocolates. Apenas empezaron a cortar, agarró rápido sus muletas amarillas para desplazarse con apuro hacia la barra. Era todo sonrisa. 

Entre el público se encontraba Lucy Ramírez, turista chilena que viajó junto a un contingente de 42 personas especialmente para participar del evento. “Vinimos por la Fiesta. Queremos chocolate. Bariloche es soñado, los lagos son preciosos”, expresó con entusiasmo mientras aguardaba su porción.

Miles de brazos se estiraron perfectamente para recibir chocolate. "Acá, acá", se escucha con firmeza. También hay gritos que acompañan el pedido. Nadie quiso irse sin su porción. Y los brazos se estiraban cada vez más con las palmas de las manos bien abiertas para que la súplica sea visible.

Todo es alegría con buen aroma en el cierre del evento más emblemático de la Fiesta. 

 

 

 

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