El director de la Filarmónica de Río Negro adelantó: “Vamos a estar con la camiseta puesta”
Martín Fraile Milstein tenía menos de diez años cuando se disputó el Mundial de México. Al evocar aquel momento, en su mente, aparece él mismo, de pequeño, brincando y entonando aquello de: “El que no salta es un inglés”. Era el 22 de junio de 1986, y Diego Armando Maradona había convertido dos goles míticos (el de la mano de Dios y el mejor tanto de todos los tiempos), para sellar lo que, sin querer, se convirtió en una especie de revancha deportiva, o al menos, un pequeño desquite metafórico a partir de la genialidad del Pelusa de lo vivido por cientos de jóvenes argentinos durante la barbarie de la guerra, en 1982.
En la actualidad, en su rol de director artístico y musical de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, aquel recuerdo emerge por un proyecto inusual, y durante una semana especial, porque se conmemorará el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La intención es unir, sobre un escenario, música, fútbol y Atlántico Sur.
La propuesta lleva el nombre de Sinfonía de una gloria, y se presentará en el teatro La Baita el viernes 3 de abril a las 20 y, durante la jornada siguiente, en dos funciones, a las 17 y a las 20. Las entradas son gratuitas y pueden retirarse en el Centro Cultural del Disco, Mitre 318.
La convocatoria dice: “¡Vení con la camiseta puesta y sé protagonista de esta experiencia única!”. La idea, según anuncian, es vivir el espectáculo como si de un partido de fútbol se tratara. Si hasta estará presente la voz de Víctor Hugo Morales, quien, ni bien se enteró de qué se trataba el proyecto, no dudó en sumarse.
Martín Fraile Milstein cuenta: “Sinfonía de una gloria tiene que ver con una propuesta que venimos trabajando desde hace muchos años, que se relaciona con romper con algunos moldes en cuanto a la relación que se establece con la música y la audiencia. En esta ocasión en particular, se vincula con la idea de un partido de fútbol, porque este es el año del Mundial, entonces surgió la pregunta: ¿cómo sería un partido jugado musicalmente? Así, me puse a jugar un partido de fantasía reviviendo la final de Argentina con Francia (Catar 2022)".
“En este juego, los jugadores de cada equipo se hacen presentes en la forma física de los músicos; también aparecen los árbitros y los directores técnicos”, apunta.
El director de la Orquesta Filarmónica rionegrina destaca, precisamente, que el fútbol suele ser descripto a partir de frases que se relacionan con el arte, es especial, con lo musical (por ejemplo, se habla de “un juego coral”). De tal manera, pensando en un modo elegante y bello de llevar adelante el rodar del balón, Martín ideó “un partido imaginario donde la pelota y lo que hacen los jugadores toman forma a través de la música”.
“Y construí un relato que juega con eso, en el cual, en vez de contar lo que habitualmente dice un relator, narra situaciones futbolistas desde conceptos y frases que describen a la música”, explica.
Pero mientras estaba en esa instancia, inspirándose en Argentina versus Francia de 2022, en su cabeza se cruzó el relato de Víctor Hugo del segundo gol de Maradona a los ingleses en 1986. “Eso disparó otra cuestión, porque me dije: ‘Yo tengo que meter esto'. Y también pensé que los relatos que estaba escribiendo podrían ser contados por Víctor Hugo. Me puse en contacto con él y, al final, grabó todos los audios”, cuenta Martín, quien aclara: “Por supuesto, lo hizo sin mediar ningún tipo de compensación económica, por una cuestión de convicción, ganas y porque le gustó el proyecto”.
Por otra parte, el director artístico y musical manifiesta: “A la vez, otra cosa que transformó todo tuvo que ver con lo que significaron, para muchos argentinos, los dos goles a los ingleses en relación con la gesta de Malvinas, que había ocurrido solamente cuatro años antes”.
De tal manera, aprecia: “El texto tomó otra dimensión, porque lo de Maradona pasó a darle una sensación política, simbólica, cultural, que transformó al resto de los relatos”.
El músico indica, además, que el hecho de que la propuesta se dará a conocer en la semana en que se recuerda el Día del Veterano y de los Caídos, precisamente, no hace más que profundizar en esa relevancia. “No sólo transformó el texto, sino lo que iba a ser la puesta en escena de estos conciertos. Entonces, los veteranos de Malvinas forman parte también de este espectáculo, que se escenificará no sólo desde lo que suceda en el escenario, sino también desde lo que pase desde el público”, expresa Martín.
“Es algo que tiene que ver con nuestra historia, con el significado de un momento crucial que marcó la vida de mucha gente, como fue el conflicto en Malvinas, y que, en la actualidad, pese a que han pasado más de cuarenta años, sigue muy vigente en varias generaciones”, suma.
También devela que los músicos se están preparando como si fuesen a salir a un campo de juego: “Vamos a estar con la camiseta puesta”, sonríe, y añade: “No va a ser la primera vez que yo me ponga una camiseta argentina para un concierto, pero, en este caso, yo tomo el rol de director técnico. En cuanto a los músicos, algunos irán con botines y pantalón corto; otros, más o menos maquillados… Estarán vestidos como ellos quieran. En cualquier caso, definitivamente, la gente no va a ver un escenario que les recuerde un concierto formal”.
El espectáculo/partido, desde lo musical, incluirá composiciones de Astor Piazzolla, Carlos Gardel, Alberto Ginastera, Claude Debussy, Camille Saint-Saëns y Jacques Ibert, además del estreno de “Obertura Fantasía”, del compositor argentino Mauricio Charbonnier. Cabe señalar que el barilochense Luis Salva se encargará del violín solista.
La producción y organización están a cargo de la Secretaría de cultura de Río Negro, en colaboración con la Legislatura rionegrina y la Dirección Provincial de Veteranos de Guerra, Museo Observatorio Malvinas Argentinas de la Legislatura de Río Negro y el Museo Malvinas Antártida y Atlántico Sur de Bariloche.
Cabe remarcar que la propuesta se enmarca en la realización de la Fiesta Nacional del Chocolate.