Cuando la trayectoria es el mejor aval, 20 años de GM en Bariloche
GM en este año cumple 20 años como desarrolladores, y tenemos varios proyectos que vamos a comentarles en el transcurso del mismo. Hace 2 decadas atras, cuando el mercado inmobiliario de San Carlos de Bariloche era muy distinto al actual, Gastón Martos decidió apostar por un proyecto propio: crear una desarrolladora con visión de largo plazo, enfocada en generar valor real y sostenido en el tiempo. Así nació GM
20 años después, la empresa cuenta con más de 27 edificios finalizados y más de 13 proyectos en ejecución, consolidándose como uno de los actores más importantes del desarrollo urbano local y de la region, consolidando liderazgo en Bariloche, Pero más allá de los números, hay un activo central que explica esta trayectoria: la confianza.
En el negocio inmobiliario, la confianza se construye cumpliendo. Y se fortalece especialmente en contextos complejos.
En los últimos años, el mundo fue testigo de fuertes movimientos en los mercados financieros internacionales: desde las caídas abruptas de los principales índices bursátiles durante la pandemia de COVID-19 en 2020, hasta episodios recientes de volatilidad en el sector tecnológico y bancario en Estados Unidos y Europa. Índices como el Nasdaq Composite llegaron a registrar descensos superiores al 30% en determinados períodos, reflejando la sensibilidad de los mercados ante crisis sanitarias, conflictos geopolíticos o decisiones de política monetaria.
Estos movimientos, muchas veces imprevisibles, impactan directamente en quienes buscan resguardar su capital en activos financieros sujetos a cotización diaria.
Frente a ese escenario, el ladrillo mantiene una característica diferencial: es un activo tangible, físico y con demanda estructural. No fluctúa minuto a minuto en una pantalla. Su valor está vinculado a variables más estables como ubicación, calidad constructiva y crecimiento urbano.
Invertir en pozo, además, suma un componente estratégico: la revalorización natural del inmueble desde el inicio de obra hasta su entrega. A medida que el edificio avanza, se va revalorizando y el valor del inmueble aumenta considerablemente una vez finalizado. Esto lo convierte en una excelente opción para inversores.
Esa diferencia representa una oportunidad concreta para quienes planifican a mediano plazo.
Detrás de cada unidad hay objetivos distintos: algunos compran para tener su primer departamento, otros la jubilación futura, o una inversión para hijos o nietos, o la búsqueda de renta en dólares en una ciudad turística consolidada. En todos los casos, la premisa es la misma: preservar capital y generar estabilidad.
“Desarrollar no es pensar en el próximo trimestre, sino en las próximas décadas. Nuestro compromiso es construir patrimonio para las familias que confían en nosotros”, afirma Gastón Martos.
A lo largo de 20 años, mientras el mundo atravesó crisis financieras, cambios de ciclo y volatilidad global, GM sostuvo una línea clara: planificación, cumplimiento y crecimiento responsable.
Hoy, con más de 27 edificios entregados y 13 proyectos en marcha, sabemos que el aniversario no es solo una celebración empresarial. Es la confirmación de que, incluso en tiempos inciertos, la inversión inmobiliaria bien gestionada sigue siendo una de las formas más sólidas de construir futuro.
Porque en un mundo volátil, la confianza —como el ladrillo— se construye paso a paso.
Podes ver los preyectos de GM en www.gmdesarrollos.com.ar