2026-03-02

Fauna protegida en riesgo: "Los perros corren, lastiman y matan especies en conservación"

Especialista explica la importancia de cumplir con la reglamentación.

Aunque existe normativa que prohíbe el ingreso de mascotas a las áreas protegidas, la presencia de perros sueltos en senderos y zonas de uso público del Parque Nacional Nahuel Huapi sigue siendo un problema creciente, con consecuencias ambientales, sanitarias y de seguridad. 

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La Dra. Carla Pozzi, bióloga del Parque Nacional Nahuel Huapi, en diálogo con El Cordillerano, explicó la importancia de esta normativa en Bariloche. En primer lugar, destacó que es clave en términos de conservación. “Los perros conforman jaurías y las jaurías corren, lastiman y matan huemules, pudúes y huillines, especies de valor especial del Parque, que están en frágil estado de conservación. Así que es un grave problema para la conservación de estas especies”, explicó la especialista.

Por su naturaleza, aunque sean mascotas y formen parte de la familia, los perros conservan instintos de caza y, cuando ingresan al Parque, son una amenaza para esas especies que habitan el Parque: el huemul, Monumento Natural Nacional, en peligro de extinción; el pudú, uno de los ciervos más pequeños del mundo, vulnerable en la región andino-patagónica, el huillin, una nutria patagónica, también amenazada.

Por otro lado, su impacto también incluye la contaminación y el riesgo sanitario a través de las heces. “Con sus cacas, se transmiten parásitos y enfermedades a algunas especies también, así que en términos sanitarios también está prohibido por esa razón”, señaló.

Según señala Pozzi, se trata de una situación compleja debido a que más allá de las reglamentaciones, las políticas muchas veces no son eficaces. “No se cuenta con políticas públicas suficientemente activas de control y cuidado responsable de mascotas. Como consecuencia, muchos perros ingresan al Parque por distintos puntos, y forman jaurías”, lamentó.

Dentro del área protegida, existen excepciones reguladas: guardaparques y pobladores pueden tener perros en condiciones específicas, por ejemplo, como herramientas de trabajo. Esto está contemplado en una resolución que regula su presencia.

Pero la regla general para visitantes es clara, también para proteger la seguridad de quienes recorren los senderos. Hace pocos días, en Pichi Traful, un guardaparque fue mordido por dos perros sueltos mientras intervenía para resguardar a los visitantes, entre ellos, numerosos niños, y tuvo que recibir atención médica.

“Solicitamos a la gente que deje el perro en su casa y que venga al parque sin el perro. Es importante el llamado a la conciencia de las personas”, expresó. “Los perros de los visitantes al Parque afectan la calidad de la visita, el disfrute de la gente y la seguridad de otras personas”.  “Por todos lados, es un riesgo. Por eso, para los Parques Nacionales de Argentina está prohibido el ingreso”, subrayó.

 

Ante la presencia de un perro suelto en senderos del Parque, se puede avisar al Guardaparque más cercano o al 105. Más información oficial en: www.nahuelhuapi.gov.ar .

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