SORPRESA TOTAL
La increíble historia de cómo se conocieron Mariano de la Canal y Kennys Palacios en un saqueo
Mucho antes de las cámaras, los flashes y el apodo que lo acompañó durante años, Mariano de la Canal era un adolescente del barrio con una obsesión clara: quería ser famoso. No sabía cómo ni cuándo, pero estaba convencido de que su destino no estaba en la rutina que llevaba. El punto de partida de esa historia incluye a Kennys Palacios y un episodio inesperado en 2001.
En una entrevista reciente, Mariano de la Canal desmintió la versión que ubica a Kennys Palacios como su “descubridor”. Aseguró que la relación entre ambos viene de mucho antes de la televisión. Según su relato, se conocieron en plena crisis económica, cuando los saqueos sacudían distintos supermercados del país y ellos eran apenas chicos del barrio.
El encuentro fue tan caótico como insólito. Mariano de la Canal contó que, en medio de ese contexto, tomó un pantalón y alguien del otro lado hacía fuerza por la misma prenda. Ese alguien era Kennys Palacios. Entre tensión y risas posteriores, ese cruce se transformó en el inicio de una amistad que se sostuvo con el paso del tiempo.
Con los años, cada uno tomó su rumbo, aunque mantuvieron el vínculo. Mariano de la Canal trabajó en distintos empleos antes de llegar a la televisión. Incluso relató que hubo etapas en las que tuvo tres trabajos simultáneos, cubriendo turnos de tarde, noche y madrugada, mientras otros salían a divertirse. La exposición mediática todavía parecía lejana.
La oportunidad llegó de la mano de Kennys Palacios, pero no en los términos que muchos imaginan. Mariano de la Canal explicó que recibió un llamado en el que le propusieron participar como fanático de Wanda Nara en televisión. En un primer momento dudó. No seguía el programa y no estaba seguro de querer exponerse.
La decisión final se activó tras otra comunicación, esta vez directa. La propuesta era clara: si lograba hacer reír a Marcelo Tinelli, su nombre podía instalarse rápidamente. Mariano de la Canal aceptó el desafío sin demasiadas garantías, con la lógica de quien siente que no tiene nada que perder y mucho por ganar.
Así, aquella amistad nacida en un supermercado en 2001 terminó conectada, años después, con su salto a la fama. Mariano de la Canal y Kennys Palacios pasaron de compartir barrio en tiempos difíciles a cruzarse en el universo del espectáculo. Una historia que, lejos de un casting formal o un descubrimiento planificado, empezó en el lugar menos pensado.