El paso Samoré registró una caída del 32% en el flujo de pasajeros durante el verano 2026
El flujo de pasajeros por el paso Samoré registró una caída del 32% durante enero y febrero de 2026, en comparación con igual período del año anterior. Se trata de una disminución relevante considerando que corresponde a la temporada alta de verano, cuando históricamente se concentra el mayor movimiento turístico entre Chile y Argentina.
De acuerdo con cifras oficiales, entre el 1 de enero y el 22 de febrero de 2026 transitaron por el paso fronterizo 247.676 personas. En contraste, durante el mismo lapso de 2025 lo hicieron 363.673 viajeros. La diferencia equivale a 115.997 pasajeros menos en los primeros 53 días del año.
Uno de los principales factores que explican la baja es la variación en el tipo de cambio entre el peso chileno y el argentino. Las fluctuaciones cambiarias pueden incentivar o desincentivar los viajes, especialmente cuando existen diferencias relevantes en precios de bienes y servicios. Además, los ajustes en el poder adquisitivo de las familias en ambos países influyen directamente en la decisión de viajar al extranjero, incluso en destinos cercanos.
También se observa una transformación en los patrones de consumo turístico. El encarecimiento de servicios, el aumento en costos de transporte y la búsqueda de destinos más económicos podrían estar modificando el comportamiento de los viajeros habituales del corredor Chile-Argentina. En años anteriores, el diferencial de precios impulsó un alto flujo hacia uno u otro país, especialmente para compras de temporada. Sin embargo, ese incentivo parece haberse moderado en el verano 2026.
La reducción del 32% no solo representa una cifra estadística: tiene efectos directos en el comercio minorista, los servicios turísticos y el transporte regional. Hoteles, restaurantes, estaciones de servicio y centros comerciales tanto en la Región de Los Lagos como en ciudades argentinas cercanas dependen en gran medida del tránsito fronterizo estival. Una baja de casi 116.000 personas en menos de dos meses puede traducirse en menores ingresos para múltiples sectores.
Especialistas advierten que aún es temprano para determinar si se trata de una caída circunstancial asociada a variables económicas temporales o de un cambio estructural en los flujos turísticos entre Chile y Argentina. El comportamiento del tránsito durante el resto del año —incluyendo vacaciones de invierno y fines de semana largos— será clave para confirmar si la tendencia se mantiene o si responde exclusivamente a factores estacionales.